viernes, 16 de enero de 2026

El Barça deja congelado El Sardinero

 

Hansi Flick no se tomó la convocatoria de Copa del Rey a broma, a diferencia de lo que hicieron otros. El entrenador del FC Barcelona se llevó a todo el equipo a Santander, y puso en liza un once, si no titularísimo, sí de gran nivel, incluyendo a Joan García bajo los palos. Las dos primeras decisiones y esta última le valieron para pasar a cuartos de final del torneo del KO. Mucho influiría la eliminación del Madrid el día antes contra el Albacete, y también lo haría el hecho de que los santanderinos venían de eliminar en la ronda anterior a un equipazo como el Villarreal, y cómo no la circunstancia, no menos relevante, de que se enfrentaban al líder de Segunda. Todas las previsiones se confirmaron y el Racing salió como si disputase una final. Con mucho orden defensivo, alternando presión alta con bloque bajo, y con salidas rápidas a la contra. Al Barça le costaba llegar con peligro al área cántabra. De hecho, solo un disparo de Bernal tuvo realmente peligro en toda la primera parte.




A los visitantes les costaba crear juego, no en vano no es lo mismo hacerlo con De Jong y Pedri, que con Bernal y Casadó. Aún así los azulgranas tenían el control del duelo y solo les restaba culminar alguna internada de Lamine por el extremo o algún disparo de Rashford.

Tras la reanudación, sin cambios en ningún equipo, el Barcelona fue a por el partido. Metió una velocidad más y los locales estaban acorralados, metidos en su campo, y sometidos. El vendaval culé no daba sus frutos, seguían sin encontrar a Ferrán Torres. Flick metió a Fermín. Mano de santo. El onubense siempre revoluciona el juego, se larga un zapatazo desde fuera del área, se gusta en las asociaciones o como en este caso se marca una asistencia de lujo en profundidad para dejar solo a Ferrán delante del portero. El valenciano regateó a Ezquieta e inauguró el marcador a la hora de juego. Para entonces ya calentaban en la banda los cracks que faltaban por participar, y saltaron al campo a pesar de la victoria momentánea. Pedri, Lewandowski y Raphinha le dieron al encuentro la importancia que tenía. Como diciendo: esto va en serio y hasta el último minuto nos lo tomamos así. Y bien que hizo Flick porque el Racing no se rindió, salvó los ataques del Barça y marcó dos goles en fuera de juego, y lo buscó hasta el pitido final, cuando en el 94 Manex Lozano solo frente al portero no pudo llevar el partido a la prórroga, ya que Joan García sacó una mano providencial que salvaba a los suyos. Lamine sentenció en el 96 con asistencia de Raphinha, llevando entre todos al Barça a los cuartos de final de Copa.

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