Este
FC Barcelona no esta por la labor de tirar ningún título. Y menos la
Copa del Rey. Lo devora todo. Inclusive con un marcador nada favorable de 4-4
en la ida disputada en la Ciudad Condal, los azulgranas fueron a por todas
desde el pitido inicial en el Metropolitano, sometiendo al Atlético de
Madrid con fútbol control y dominio de los espacios. Y presión, mucha
presión y muy alta, como refleja el marchamo Flick. Bastó una genialidad
de Lamine Yamal que culminó Ferrán Torres para mandar a la lona a
los pupilos de Simeone, que deambularon como pollo sin cabeza a lo largo
y ancho de la primera mitad. El genio de Esplugas hizo un roto a la defensa colchonera,
yéndose de su marca a su antojo, y dejando heridos por el camino con sus
regates y filigranas. Solo el impresentable de Lenglet pudo frenarlo clavándole
los tacos en el tobillo en una entrada canalla que el árbitro no vio.
El
colegiado también tuvo su dosis de protagonismo cuando en el minuto 6 no
expulsó a Azpilicueta por una entradón en plancha por detrás en le gemelo
de Raphinha. Ni llamándole el VAR tuvo valor de dejar al Atlético con 10
en su feudo con tan escasos minutos disputados. El Barça movía y movía el
esférico, y el conjunto rojiblanco parecía un equipo menor. Llegó el demarque
de Ferrán y el pase de tiralíneas de Lamine entre cuatro defensores
rojiblancos. Y el gol de disparo cruzado, batiendo a Musso. El Barça
quería más, y los del Cholo se defendían como gato panza arriba. El entrenador
argentino incluso pedía la hora para llegar vivos al vestuario. ¡Cómo debía de
ver a los suyos!
Tras la reanudación Simeone metió nuevos laterales, los titulares estaban amonestados. Algo mejoró el equipo madrileño, ya que hacerlo peor era complicado. Incluso la tuvo Sorloth para el empate, pero su disparo salió desviado. Flick metió a Araujo y a Eric García para controlar el juego aéreo, el último recurso de los atléticos. Saltó al césped también Lewandowski para finiquitar el duelo, pero ya no dio para más. El Atleti culmina su quincena horrible, donde ha quedado fuera de los tres títulos de una tacada, y mientras el Barça firma un clásico en la final de Copa, y continúa en la pelea por el triplete. Soñar es gratis.