miércoles, 11 de marzo de 2026

Un Barça agotado empata in extremis en Newcastle

 El FC Barcelona salvó los muebles en Champions ante el Newcastle en el partido de ida disputado en Saint James Park. La fatiga, tras los duros choques contra Atlético y Athletic Club, pasó factura al conjunto de Flick. El empate a uno final fue lo mejor de la noche en un partido para olvidar. Uno no recuerda un Barcelona tan malo desde hace décadas. Sin fuerza, sin empuje, sin energía, sin control, sin coordinación, solo hubo una defensa bastante ordenada. Solo Lamine Yamal en el último segundo del partido pudo rescatar a un Barça completamente perdido, y que dejó muchas dudas. 




Excesiva intensidad en los últimos partidos y demasiados lesionados para un Barça cogido con alfileres. La baja de Gavi ya se da por amortizada, pero las de Frenkie de Jong, Koundé, Balde y Eric García se hicieron notar en demasía, pues son jugadores de muchísimo peso en la actual plantilla. El Barça salió al feudo inglés contemporizador, ya se vio desde los primeros instantes en los que Joan García jugaba todos los balones en largo, cosa que jamás se produce. Flick pretendía contrarrestar el empuje de las urracas y no perder energías sacando el balón jugado desde atrás. Le valió en el plano conservador pero no en el atacante, puesto que el Barça solo disparó una vez a puerta en todo el partido. Dos, contando el penalti que transformó Lamine.

Los azulgranas se vieron superados en todo momento, no ganaron ningún duelo, todo estaba supeditado a lo que hiciesen los locales tan solo la figura de Pedri emergía en un mar de jugadores blanquinegros. El agotamiento del Barça se puso de manifiesto en su máxima expresión en el minuto 86, cuando Araujo tieso de los gemelos se quedó fuera del campo y el gol de los británicos llegó por el lateral derecho que defendía el uruguayo. Una remontada más en el Camp Nou no era plato de buen gusto, pero en el instante final Dani Olmo, con un requiebro estratosférico, provocó el penalti que transformaría el genio de Rocafonda en el 1-1 definitivo. Un resultado interesante y sanador, a tenor de lo vivido sobre el césped de Newcastle.

domingo, 8 de marzo de 2026

Lamine Yamal derrumba La Catedral

 

El Athletic Club le complicó sobremanera al FC Barcelona en San Mamés. Solo una genialidad del mejor jugador del momento, Lamine Yamal, fue capaz de rendir a unos leones que vendieron cara su piel durante todo el partido. Otro gallo les hubiera cantado a los rojiblancos si hubiesen puesto ese mismo énfasis contra la Real Sociedad hace tres días. Si ese día hubiesen corrido la mitad que contra el Barça y presionado la cuarta parte, a buen seguro estaríamos hablando de que el Athletic estaría en la final de la Copa del Rey. Como no fue así, y contra los txuri urdin jugaron al trantrán, hete aquí que palmaron en ambas competiciones. En el encuentro liguero no merecieron perder, todo sea dicho. Se vaciaron y se exprimieron como si no hubiese mañana, y solo un golazo del genio de Rocafonda acabó con su inquebrantable firmeza.




Desde el primer hasta el último minuto del alargue los rojiblancos estuvieron en el partido, dándolo todo y mereciendo algún gol. Ahí entró en juego el portero más sobresaliente en esta liga, Joan García, que se anticipó una y otra vez a las intenciones de los delanteros vascos, y cuando no lo hizo, siempre estuvo para detener los disparos locales. Y si no estaba el larguero, como a los 20 segundos de partido cuando Cancelo despejó un balón que dio en el travesaño. Los azulgranas, debido a la presión altísima del rival, no lograron imponer su ritmo de partido, de hecho, tardaron hasta que consiguieron mantener el esférico en su posesión. No llegaban las ocasiones, con un Lamine sobremarcado, y con un Rashford desaparecido. Tampoco le llegaban balones a Ferrán Torres, el único que le llegó fue al filo del descanso cuando remató de espuela y el balón salió lamiendo el poste contrario.

Tras el paso por vestuarios entró Pedri. El decorado cambió. Antes, con Bernal y Casadó, el Barcelona contenía y controlaba, con Pedri es eso más proyección en ataque y búsqueda de espacios. A la hora de juego, como no le parecía suficiente, Flick introdujo toda la pólvora: Raphinha, Lewandowski y Fermín, entraron de una tacada. Toda esa artillería sonaba a música celestial y presagiaba mejores momentos culés, como el que nos dejó Pedri, con una asistencia para Lamine, al cual había dejado solo Fermín, tras arrastrar a su marca, y el “10” no perdonó, la cruzó con rosca, con tal precisión que dio en el palo y entró. Inalcanzable para Unai Simón y para la mayoría de los delanteros del planeta fútbol. Los visitantes trataron de dormir el duelo, pero ni por esas, los leones seguían enchufados, con idéntica mordiente e hiperactividad. Hasta que Munuera Montero no pitó el final no se dieron por vencidos, pero el líder hizo bueno el gol de Lamine y mantendrá la distancia con el Madrid.

miércoles, 4 de marzo de 2026

El Barça cae en semifinales de la Copa con honor

 El FC Barcelona estuvo a punto de lograr la gesta, de remontar el 4-0 que se traía de ventaja el Atlético de Madrid en la ida de los semifinales de la Copa del Rey. El 3-0 final no le sirvió al conjunto azulgrana para plantarse en la final de Copa que se disputará en La Cartuja. Los de Flick lo dejaron todo desde el minuto uno, se vaciaron y llegaron extenuados al último suspiro, inclusive la tuvo el Gerard Martín de le fue por encima del larguero por poco. Eso sí, pagó muy cara la eliminación puesto que perdió a sus dos laterales titulares por lesiones musculares, Koundé y Balde estarán un mesecito largo alejados de los terrenos de juego.

El Barça salió presionando muy fuerte con la línea defensiva adelantadísima y robando todos los balones en la medular, con un Cubarsí inmenso, que no dejó pasar ni una. Le costó crear ocasiones al conjunto local, no fue hasta pasada la media hora cuando un centro por la izquierda lo remató Bernal a puerta vacía. Era el 1-0 que daba viabilidad a remontada. Máxime aún cuando en el último segundo de la primera parte el árbitro sancionó penalti por derribo a Pedri dentro del área, lo transformó Rafinha y ya estaba medio objetivo cumplido.

Tras la reanudación el Barça siguió achuchando ahora con menos intensidad pues el esfuerzo de los primeros cuarenta y cinco minutos había sido extremo. Bernal se volvió a vestir de Lewandowski para anotar el tercero y su doblete particular. Quedaban diez minutos más el alargue para intentar enviar el partido a la prórroga, pero un Barça extenuado no pudo rubricar su partidazo, y el Rey de Copas se quedó a las puertas de una nueva final del torneo del k.o.

domingo, 1 de marzo de 2026

Lamine Yamal hunde al submarino amarillo

Se presentaba en el Camp Nou el tercer clasificado de LaLiga, el Villarreal de Marcelino. Ambos, equipo y entrenador, salieron trasquilados y goleados (4-1). El FC Barcelona de Lamine Yamal les pasó por encima. Ambos, equipo y jugador número uno mundial, dieron un repaso a la táctica infame del crecido entrenador de los castellonenses. Y es que esa disposición defensiva, y salidas a la contra con muchos efectivos les puede valer contra equipos de la mitad de la tabla para abajo, pero no contra un Lamine Yamal, que con tres defensores encima de él no siempre puede, pero en un uno-contra-dos es un jugador estratosférico. Contra el submarino amarillo lo volvió a demostrar, realizando una exhibición al alcance de muy pocos jugadores, y anotando su primer hat-trick en el Barça. 




El partido arrancó con los azulgranas sin encontrar la manera de hacerle daño a los visitantes. Comprensible, dada la ausencia en el once inicial de los cerebros: Pedri y De Jong. Los de Flick no lograban inquietar la meta rival, faltaba velocidad en la circulación de la pelota y profundidad en el juego. Gueye sostenía a los suyos desde la medular y provocaba sustos en la zaga culé con sus pases filtrados entre la defense adelantada de los barcelonistas. Pero el primer error que cometió en un control y giro lo aprovechó Fermín para lanzar una contra y meter una asistencia medida a Lamine que la cruzó ante el guardameta Luiz Junior. No habían transcurrido diez minutos del primero, cuando Lamine se inventó el segundo, regateó a su par, dribló a la ayuda, y la cruzó al palo largo. Gol de megacrack mundial. Y tuvo el tercero antes del descanso, pero se le fue un poco desviado.

Tras la reanudación el Villarreal cumplió su guion más favorable, marcar rápido para poder meterse en el partido. A los tres minutos ya acortaba distancias tras un barullo en un córner, en el que Raphinha rompía el fuera de juego, rematando una pésima actuación del extremo brasileño en una tarde aciaga, y Gueye, por el contrario, se redimía de su error en el tanto inaugural, y perforaba la meta de Joan García. Ayoze tuvo el empate a puerta vacía, pero su disparo no entró por poco. Salió Pedri y cambió el decorado, el canario comenzó a controlar el tempo del partido, y rubricó su actuación con un pase exquisito, que eliminó dos líneas de los amarillos, para dejar solo a Lamine frente a Junior. Lo volvió a batir, culminando su triplete y una actuación sobresaliente. El cuarto gol lo materializó Lewandowski, con suspense en la celebración, ya que el línea lo anuló por fuera de juego, uno de esos fueras de juego de tres metros en posición correcta que se le anulaban al Barcelona en tantas y tantas décadas en las que con total descaro y sin vergüenza alguna los árbitros favorecían la Madrid con absoluta impunidad. Con el tercero Flick ya había hecho un carrusel de cambios pensando en la vuelta de Copa del Rey contra el Atlético. El Barça suma y sigue, y aumenta su ventaja con los merengues a la espera de que estos jueguen su partido.

lunes, 23 de febrero de 2026

El líder Barça golea al colista Levante

 Corría el verano de 2025 cuando el FC Barcelona iniciaba esta liga en el campo del Levante, en la terracita del hotel, plácidamente, gin-tonic en mano, nos disponíamos a ver un partido cómodo para los culés. No fue así y la primera mitad acabó con un 2-0 favorable a los valencianos. El Barça tuvo que remar contra corriente para voltear el marcador con el 2-3 definitivo. Ahora la realidad es bien distinta, el Barça recuperó el liderato tras esta jornada y goleó al Levante por un 3-0, sin pisar el acelerador.




Venció el Barça y lo hizo con un partido relativamente fácil, que encarriló muy pronto con el gol de Bernal y al que le siguieron los tantos de Frenkie de Jong y Fermín. El Levante tuvo sus ocasiones, especialmente en la primera media hora del partido, pero no estuvo fino en la definición, y eso le penalizó a la hora de salir trasquilado con una nueva derrota del Camp Nou, donde no ha ganado nunca, ni tan siquiera ha puntuado.

A los veinte segundos ya tuvo la primera ocasión de gol el equipo visitante. El Barça fue serenándose, tocando y triangulando, y contó con un enorme Cancelo ejerciendo de lateral izquierdo, desde donde creó muchas jugadas por ese extremo, inclusive más que en el de Lamine Yamal. Tuvo su mejor tarde el lateral portugués desde que regresó al Barça en el mercado invernal. El tanto inaugural llegó de una apertura que hizo Cancelo y que Eric García centró para que Bernal definiese como un delantero centro. El Barça lo intentaba pero no llegaba el gol de la tranquilidad, hasta que otro centro de Cancelo lo envió al fondo de las mallas Frenkie De Jong. 

Así se llegó al descanso. Tras la reanudación el el partido perdió mucha intensidad, el Barça jugaba al tran tran, teniendo en cuenta el marcador y las acciones perdieron aceleración en todos las zonas del campo. Solo los cambios resetearon a los locales. Volvía Pedri tras un mes lesionado, y salió Fermín para soltar un zapatazo desde fuera del área con la zurda que valió el tercero de la tarde. El Barça recuperó así el liderato, tras la derrota del Madrid en Pamplona.


martes, 17 de febrero de 2026

Quieren que el Madrid gane la liga a toda costa

 Ya no cabe duda alguna hay una conspiración de manual para perjudicar al FC Barcelona y que el Madrid gane LaLiga. Da igual que al equipo merengue lo entrene el "matao" de Arbeloa, hay una confabulación bárbara en todos los estamentos, empezando por el arbitral, Florentino mediante, y con la televisión basura del Madrid TV echando mierda allá por donde pasan.




Esa manipulación aberrante planea en el ambiente en esta liga. La consigna es pitar  en contra del Barça, anular goles legales, modificar líneas de fuera de juego aunque se tarde ocho minutos en tirarlas, y mirar para otro lado en los piscinazos que hacen los jugadores del Madrid, con sus consiguientes penaltis inventados. El Florentinato y la puesta en marcha del ventilador para esparcir mierda está funcionando. De la Copa están eliminados por el Albacete y en la Champions Florentino todavía no puede extender sus tentáculos manipuladores, así que, por lo civil o lo criminal, hay que regalarles esta liga, favoreciéndolos en todo lo que se pueda y perjudicando al Barça allá por donde vaya. 

El Barça, realizando un pésimo partido, perdió por 2-1 en Girona, frente a un conjunto local que fue mejor. Pero por si acaso no bastaba  allí se presentó Soto Grado para ayudar en todo lo posible a caer al equipo azulgrana. Un árbitro con unos precedentes muy sospechosos contra el Barcelona. Las dos acciones en las que perjudicó al equipo de Flick, fueron:  cuando Lamine lanzó el penalti al poste y los jugadores del Girona entraron en el área antes de que disparase, y no mandó repetirlo. Y la más grave, en la segunda mitad con el 1-1 en el marcador no sancionó un claro pisotón sobre Koundé,que era susceptible de revisar por el VAR y anularlo, pero no se hicieron ni una cosa ni otra, y la jugada acabó en el segundo gol de los gironís . Fue un escándalo, teniendo en cuenta que hubo un agravio comparativo ya que el mismo Soto Grado anuló un gol del Barça en otro partido por pisotón de Koundé a un jugador del Rayo. Una vergüenza de una magnitud descomunal. Y si nadie para esto, los robos al Barça y los penaltis para los piscineros Vinicius y Mbappé, desde el comité de árbitros o desde otro testamento, la liga ya tiene un indigno dueño, porque todo esto huele a podrido desde lejos. Huele a putrefacción y a corrupción a lo bestia.

viernes, 13 de febrero de 2026

El Barça sale escaldado del Metropolitano

 Derrota dura la que sufrió el FC Barcelona en el Metropolitano ante un Atlético de Madrid que jugó una primera parte brillante y arrolladora, en la cual ya ganaba por ese 4-0 que al final sería el marcador definitivo, en esta ida de semifinales de la Copa del Rey. Y en este duro varapalo que sufrió el conjunto de Flick no vale escudarse en las bajas de Pedri Raphina y Rashford, ni tampoco en el irregular césped del estadio madrileño. El Barça lo hizo todo mal, y todo un rey de copas y líder de la liga no puede permitirse encajar cuatro goles en 45 minutos.

 El tanto inaugural lo anotó Eric García en propia meta cuando cedió a Joan García y a este le pasó el balón por debajo de la bota, en un pésimo control. El segundo tanto obra de Griezmann no tardó en llegar, el francés la colocó con la izquierda alejada del alcance del portero culé.  El tercero lo metió Julián Álvarez, de potente disparo al borde del área, con toda la defensa azulgrana haciendo aguas, y el 4-0 definitivo lo subió al electrónico Lookman, tras gran jugada trenzada de los colchoneros. Consumando un primer acto horrendo para los barcelonistas y magnífico para los rojiblancos.

Tras la reanudación, y ya con Lewandowski formando dupla con Ferran Torres, el Barça salió decidido a revertir la situación. Empezando bien, tras marcar Cubarsí en un rechace. Pero el VAR, tras ocho minutos tratando de engañar al barcelonismo y a todo el mundo del fútbol, trazó una línea sin sentido, ya que ni con línea tiene lógica pitar fuera de juego y lo anuló. El Barça que podía haber iniciado un recorte en el marcador, dada la prontitud en anotar gol, se enfrío tras esos ocho minutos y ya, masacrado por ese indigno VAR, y vislumbrando la cuesta arriba del 4-0, hizo poca cosa el resto del encuentro. 

Pero Munuera Montero en el campo también hizo lo suyo para colaborar en ese 4-0 final. En el minuto uno Giuliano ya podía tener amarilla por un pisotón flagrante sobre Balde, pero el asunto clamaría al cielo con un planchazo con los mismos protagonistas. Todos los tacos de la bota de Giuliano en el tobillo de Balde sólo fueron amarilla para el árbitro, cuando hace poco por una acción similar, o menor, De Jong veía la roja directa por una entrada menos dura a Mbappé. Y es que ya es muy preocupante la situación, el Barça acumula muchísimos errores arbitrales descarados a lo largo de esta temporada muchos de ellos decisivos y siempre en detrimento del equipo culé. Lo del fuera de juego de Cubarsí no han sabido explicarlo hasta la fecha ni el árbitro ni el VAR y fue una auténtica vergüenza. Fueron 8 minutos patéticos, haciendo la pamema para ver cómo anulaban el gol, fue algo indigno de fútbol de primer nivel. 


domingo, 8 de febrero de 2026

El Barça golea al Mallorca al tran tran

 El FC Barcelona venció por 3-0 al Mallorca en el Nou Camp Nou, una victoria sin demasiadas complicaciones, ya que los bermellones solo inquietaron un poco en los compases iniciales. Pero antes de entrar en materia nos gustaría puntualizar el hecho que se viene produciendo jornada tras jornada inexorablemente, el pitar penaltis a favor del Madrid en piscinazos de Mbappé o Vinicius, o patadas al aire como en la última jornada en el minuto 100 contra el Rayo. En esta ocasión contra el Barça ocurrió todo lo contrario, sin piscinazo y sin simulación, Lamine Yamal recibió una patada en la rodilla que lo hizo caer en el área. Ni Álvaro Quintero pitó penalti ni el VAR (Iglesias Villanueva), que estaba viendo el mismo penalti como lo veíamos todos se dignó a llamarle para revisarlo. Y gracias a este tipo de actuaciones en contra del Barça y a favor del Madrid tenemos que los merengues están a un punto sin jugar a nada, cuando podrían estar perfectamente a diez, pero es interesa más que el Madrid esté ahí peleando por la liga aunque sea a golpe de robo arbitral. Ahí está Florentino Pérez moviendo los hilos. 




En el plano deportivo los de Flick comenzaron sesteando demasiado, concediendo ocasiones a los visitantes y dando protagonismo a Jan Virgili, que le comía la tostada a un Koundé adormilado. El Barça, sin la creación de Pedri ni de De Jong, se las veía y se las deseaba para penetrar en la zaga mallorquinista, conformada por cinco defensas. Solo Rashford, el mejor del partido, proponía alternativas, con regates, desmarques en profundidad y disparos a portería. En uno de ellos y tras varios rechaces Lewandowski consiguió materializar el primero de la tarde. Pudo sentenciar Lamine en el último minuto antes del descanso, con que hubiese tocado el balón a puerta vacía con más superficie de contacto de su pie, pero el balón salió fuera por poco. 

Tras la reanudación, sin realizar ni un solo cambio, mejoró muchísimo el fútbol de los locales. Ahora el Mallorca se veía apremiado y atosigado. Casado lanzó un disparo que se estrelló en el larguero, y Leo Román tuvo que emplearse a fondo ante tiros de Olmo y Fermín. A la hora de juego Lamine anotó un golazo de zurdazo colocado desde fuera del área. Los de arrasate ya no inquietaban como en la primera parte, y los azulgranas estaban cómodos sobre el terreno de juego. Aun así a falta de diez minutos Antonio Sánchez aprovechó un mal pase de Fermín para plantarse delante de Joan García y tener el dos uno pero el portero culé detuvo su lanzamiento. El tercero lo materializó Marc Bernal con su primer gol con la camiseta barcelonista, desmarcándose en profundidad, recortando al defensa y batiendo al portero, certificando el triunfo y el invicto del Barça como local, así como su camino firme en esta liga.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Albacete, caga y vete

 El dicho popular para referirse a la ciudad de Albacete, donde en teoría no hay mucho que ver, reza Albacete: caga y vete. El FC Barcelona fue respetuoso y no realizó el acto escatológico, pero sí que estuvo a punto de cagarla en el último minuto dejándose empatar cuando iba ganando con un cómodo 0-2 en el Carlos Belmonte. Los que sí demostraron ser un poco caca fue un amplio sector amplio del estadio que se dedicó a pitar a la megaestrella mundial Lamine Yamal, sin ton ni son. Mucho sinvergüenza se dio cita ayer en el estadio manchego. Esta gente indigna e impresentable también debió cagar y marcharse. Comenzó el Barça fallando goles fáciles, como ya viene siendo habitual en los últimos encuentros. Rashford se quedaba solo ante el portero y la enviaba fuera por mucho. Tampoco Lewandowski, titular en esta ocasión, estuvo fino de cara a portería. Tuvo que ser Lamine el que abriese la lata a la media hora de juego, tras empalmar con rosca un buen centro de Rashford. Hasta entonces el Albacete lo había hecho todo correcto en defensa, fue su primer fallo en la zaga y con ese marcador se llegó al descanso.




En el segundo acto el Barça salió con más actitud e intensidad controlando el partido de la mano y de las botas de Frenkie de Jong, que está inmenso desde que no está Pedri por lesión y tiene que doblar fútbol y esfuerzos. El que también empieza a ver la luz al final del túnel es Araujo, que ejerció como capitán, estuvo rápido al cruce y como colofón anotó el segundo tanto de espléndido cabezazo a la salida de un córner. Los de Flick parecían tener controlado el encuentro a raíz de esa sustancial ventaja y tampoco los locales daban muestras de querer recortar en el electrónico. El Barça tocaba y tocaba y dejaba transcurrir los minutos. 

Los entrenadores de ambos conjuntos empezaron a mover sus piezas. Cuando parecía que todo acabaría así el conjunto manchego recortó distancias con un gol de Javi Moreno. La afición se lo creyó y empezó a empujar a los suyos. Hasta tal punto que Gerard Martín tuvo que emplearse a fondo y sacar un gol que ya casi estaba celebrando el Albacete. Y también el árbitro Munuera Montero por lo que se vio en las imágenes. Pero el marcador ya no se movió y el Barcelona estará en las semifinales de la Copa del Rey.

domingo, 1 de febrero de 2026

Un Barça fallón “sólo” le mete tres al Elche

 

El Martínez Valero fue testigo de una espectacular ofensiva del FC Barcelona, un ejercicio inmisericorde de acoso y derribo, una tromba de fútbol atacante, que tan solo devengó tres goles para las arcas culés. Un 1-3 que el Elche debe agradecer venerablemente como marcador definitivo, ya que los de Flick dispararon 30 veces a puerta. Lo más desolador fue que de esas 30 una docena fueron ocasiones manifiestas de gol. Esto es 12 clarísimas más 3 goles dejan un resultado de 1-15 tirando por lo bajo. Luego está lo de que con el décimo el Barça siempre suele bajar el ritmo y reservar esfuerzos, pero vamos a dejarlo en un 1-8 fácil. Y todo ello propiciado por un planteamiento temerario, no, lo siguiente a temerario, de Eder Sarabia, que fiel a su estilo presionó muy arriba, en muchos casos con sobremarcajes al hombre, y siempre con la zaga muy adelantada.  En resumidas cuentas como un “miniFlick”.




Los azulgranas con tantos espacios y tanta clase en las botas de sus jugadores dieron un recital de fútbol vertical, con numerosas ocasiones de gol, casi tantas como goles fallados. Ferrán Torres materializó un hat-trick de goles facilones fallados. Fermín hizo su doblete de errores particular. Menos mal que antes de todos esos desastres incocebibles Lamine Yamal ya se había desmarcado al espacio, había regateado a Iñaki Peña y había inaugurado el electrónico. Tanto fallo garrafal consecutivo propició que los locales empataran el duelo, con idéntica ruptura al espacio de Álvaro y gol, tras cruzársela a Joan García. Entra pifia y pifia de los visitantes Ferrán se “equivocó” y la introdujo entre los tres palos. Con esa increíble mínima ventaja se llegaba al descanso. Antes se habían apuntado al carro de las cantadas Raphinha y Dani Olmo.

Tras la reanudación entró Rashford por un Raphinha con molestias. El Elche reculó, viendo que le podían caer un saco de goles. Todos para atrás y a defender juntitos, como es menester cuando un equipo modesto recibe a un grande. Con todo, los visitantes prosiguieron percutiendo. Ferrán volvió a errar y ya hasta el estadio ilicitano demandaba a Lewandowski, que, aunque no marcase, así se prorrateaban los yerros de los delanteros. Rashford anotó el tercero, pero antes había tenido un desacierto grosero solo ante el portero, y otro no tan clamoroso. El líder, finalmente, se llevó los tres puntos para la Ciudad Condal, pero fue inadmisible fallar más que una escopeta de feria, porque una vez, contra la Real Sociedad tiene un pase, pero repetirlo a las dos semanas es una indecencia.

jueves, 29 de enero de 2026

Lamine despierta al Barça para meterse en el “topocho”

 

Un partido que era susceptible de goleada, por plantilla y por necesidad, se le complicó sobremanera al FC Barcelona. Y es un axioma fundamental del fútbol: antes de meter el tercero hay que marcar el primero. Tanto hablar de goles a cascoporro y en estas, que, sin darse cuenta, ya iba perdiendo 0-1 en el minuto cuatro ante un Copenhague que se frotaba los ojos de incredulidad. El imberbe de 17 años, Dadason, inauguraba el marcador tras la típica cagada defensiva de los de Flick. Un buen entrenador, que lo sería aún mejor si cediese un ápice en sus pretensiones de situar la línea de zagueros en el medio del campo, y cediese un tanto su anarquía mística para situarse en un metodismo lírico. Llamadme insensato, pero por lo que sea, por lo que sea, no funciona. Y no es normal que un equipazo como el Barcelona, aspirante a todo, esté un partido sí y otro también como puta por rastrojo.




Así pues, con el suspense de la torrija clásica, el Barça se metió en el Top-8 de la Champions con la enésima remontada. Cierto es que, si en la medular no dispones de Pedri y De Jong, dos de los mejores del mundo, generar fútbol y buscar diagonales y asociaciones es más complejo, pero no es óbice para hacer un fútbol tan pobre como el que ofrecieron los locales al Camp Nou en el primer acto. Solo un error de Lewandowski y un disparo de Eric García al larguero pusieron algo de picante a una insulsa mitad en la que no dieron la talla. La ausencia de un cerebro organizativo lastraba a los azulgranas.

Tras el paso por vestuarios el Barça salió dispuesto a revertir la situación, poniéndose manos a la obra desde el primer minuto. Ya con Bernal manejando los hilos al primer toque el juego fluyó más y mejor. Lamine Yamal desarboló a los daneses por el extremo derecho. Suya fue la asistencia para que “Lewy” solo tuviera que empujarla. El propio Lamine marcaba el segundo tras rozar en un defensa y hacer una parábola el esférico. El tercero llegó de penalti inexistente, cuando Lewandowski, solo, le pegó al aire y cayó desmayado (Lo del polaco es para hacérselo mirar, el tío que más cobra de la plantilla no puede fallar eso, ni tampoco el mano a mano con el portero, porque si sumas el del Oviedo en el último segundo, ya lleva un hat-trick de fallos solo ante el portero, si ahora yerra los penaltis y los tiene que tirar Raphinha, y solo mete la que tiene que empujar… pues lo dicho que hay que darlo una vuelta o dos). La pena máxima la transformó Raphinha. Culminó la goleada Rashford, de un lanzamiento de falta, de esos que tanto se echan de menos desde que no está Messi. Con esta victoria el Barça acaba 5º y pasa a octavos de final directamente.

lunes, 26 de enero de 2026

El Barça golea al Oviedo para seguir líder

 

No fue un partido cómodo para el FC Barcelona. El colista de la liga salió con ímpetu al Camp Nou, con presión alta y tratando de jugar la pelota desde atrás. Todo ello sorprendió y descolocó a los azulgranas, que esperaban un partido más sencillo contra el último de la competición, que no suele marcar ni un gol al arco iris, y que no solía tener ese estilo de juego, pero el nuevo entrenador traslada esa impronta a sus jugadores. Y los pupilos de Almada siguieron a pies juntillas las directrices de su míster. De hecho, lo hicieron tan impecablemente que se llegó al descanso con el 0-0 inicial. La ausencia de Pedri por lesión igualó la contienda, y los de Flick no se hacían con el control de la medular, Faltaba ritmo y velocidad de circulación del balón. El Barça realizó su primer disparo a puerta en el minuto 46, fue además un tiro escorado de Raphinha, sin muchas opciones de gol.




Tras la reanudación todos los problemas de los culés se solucionaron con dos errores de los carbayones en tan solo cinco minutos. Primero una presión altísima de Lamine Yamal propició una pérdida de la zaga, que acabó con el balón en los pies de Dani Olmo, que inauguró el marcador con un tiro potente y cruzado. La siguiente pifia azulona no tardó en llegar, una cesión al portero de Costas quedó cortísima. Raphinha lo aprovechó para robar y hacer una vaselina ante la salida desesperada de Escandell. Con muy poco el Barcelona sacaba adelante un partido que se le estaba atragantando. Y alguno ya se acordaba de las pájaras de la pasada temporada contra Las Palmas y el Leganés. Dos conjuntos con fútbol paupérrimo, que acabaron en Segunda, pero que se llevaron los tres puntos del Estadi.

Flick empezó a pensar en el decisivo partido contra el Copenhague en Champions y comenzó el carrusel de cambios. Todavía quedaba la guinda del pastel, cuando un centro de Dani Olmo lo empalmó un bien posicionado Lamine Yamal de media chilena. Un golazo espectacular para el mejor jugador del partido. Llegó una tromba de agua y granizo a pocos minutos para el final, y bajo la misma Rooney asistió a Lewandowski para el cuarto, pero no logró batir al portero, y Munuera Montero pitó el final del duelo, que devuelve al Barça al liderato de LaLiga.

jueves, 22 de enero de 2026

El FC Barcelona se acerca al “top 8” en Praga (2-4)

 

A seis grados no le debe apetecer jugar al fútbol ni a los pingüinos, menos a los futbolistas, y aún menos a los peloteros barcelonistas. Así se comprobó cuando Pedri no lograba entrar en juego y encima acabó pagándolo caro, con una lesión en el bíceps femoral. Para hacernos una idea del gélido panorama, el Slavia de Praga llevaba más de un mes sin jugar por el frío, que no son temperaturas para la práctica del deporte rey. Así pues, el FC Barcelona entró al terreno de juego, como no podía ser de otra manera, ¡frío! Le costaba a los de Flick hacerse con el control del partido, y mientras lo intentaban llegó un córner de estos que te preocupan cuando tienes en contra varios tipos cerca de los 2 metros de altura. Y los locales se adelantaron en el electrónico. Tocaba remar contra corriente y contra el frío.




Poco a poco los azulgranas iban haciéndose con el mando del duelo. Ese dominio se plasmó en el gol de Fermín, tras asistencia de De Jong. El propio chaval soltó un zapatazo desde la frontal para voltear el marcador. Ahí tienen la respuesta algunos incrédulos de por qué el Chelsea ofrecía 70 millones de euros por Fermín. La mala noticia es que los visitantes prosiguieron con su frágil defensa y a la salida de otro córner, otra peinadita y esta vez, autogol de Lewandowski con el hombro. Así se llegó al descanso, con el partido igual que empezó, con la dificultad de que el Barça necesitaba goles y quedaban 45 minutos menos. Y Lamine y Ferrán en la Ciudad Condal.

Tras el paso por vestuarios Flick no realizó cambios, los locales, sí, metieron dos efectivos de refresco, para seguir presionando como posesos, incluyendo presión individual a Pedri. El canario sufrió una lesión muscular y fue sustituido de inmediato. Su recambio, Dani Olmo, envió un mísil a la escuadra, nada más saltar al campo, y anotó el 2-3. Los suyos sí que supieron ahora defender la renta, también salió Araujo para refrendarlo desde la zaga, y no solo eso si no que la aumentaron, tras centro de Rashford y gol de Lewandowski. El 2-4 final y otros resultados de Champions ponen al Barcelona con 13 puntos en el puesto 9 de la tabla, y ahora parece más encarrilado, pero habrá que ganar y golear al Copenhague y esperar. Y todo ello sin los dos mediocampistas titulares, ni Pedri ni De Jong.

lunes, 19 de enero de 2026

Remiro, cinco palos y un Manzano cortan la racha del Barça

 

Perdió el FC Barcelona en el Reale Arena (2-1) y con ello también se acabó su racha victoriosa de 11 triunfos consecutivos. La explicación de esta derrota es harto complicada, puesto que no se puede jugar mejor al fútbol que como lo hizo el Barça en San Sebastián. Los de Flick fueron un ciclón ofensivo que arrasaron a los donostiarras durante todo el duelo. Solo Remiro, que hizo las paradas de su vida, la mala fortuna, los azulgranas dispararon cinco veces a los palos, la sibilina actuación, una vez más, de Gil Manzano contra el Barcelona, y cierta fragilidad defensiva en los dos tiros a puerta que hicieron los locales, pueden explicar este varapalo para el líder, cuando había desarrollado un juego ofensivo espectacular, digno de los mejores equipos de todos los tiempos.




El Barça lo hizo todo bien, las triangulaciones, las diagonales, la presión, el robo de balón era instantáneo y los locales no salían de su campo. El asedio era una constante, pero lo pelota no quería entrar, y si iba a entrar allí estaba Gil Manzano -o Del Cerro- en el VAR para anular el gol. “Increíblemente” se volvió a repetir lo del curso pasado, cuando los delineantes del VAR alargaron la bota de Lewandowski hasta que pareciese fuera de juego, esta vez le tocó a Lamine en el mismo estadio, cuando dibujaron un taco de la bota para anular un tanto legal, ya que no estaba ni claro de qué jugador provenía el pase. Anteriormente se había anulado un gol a Fermín, por falta previa de Olmo, cuando en la misma acción solo dos segundos antes le hacían falta al propio Olmo y no la pitaba. Un despropósito con muy malas artes, pero es que es Gil Manzano, el árbitro que ha expulsado a 12 jugadores culés, su récord personal, con una enorme distancia sobre el segundo equipo. Es el prototipo de colegiado que cuando se jubile en cuatro años habrá hecho los méritos suficientes para que Florentino lo fiche para el Madrid, así actuó descaradamente Megía Dávila durante toda su carrera, y ahí está a las órdenes de Florentino y sus secuaces, y bien pagado por todos los servicios prestados a la causa merengue durante más de quince años.

Lamine Yamal tuvo una actuación espectacular, al nivel del crack mundial que es. Por el contrario, Dani Olmo no tuvo su día, podría haber hecho un póquer a poco que le hubiese acompañado la suerte. Hasta dos veces se encontró con el poste. El repóquer de palos lo completaron Lewandowski, Koundé y Rashford. El fútbol es injusto a veces, como en este partido. El Barça podía ir ganando por goleada, y sin embargo en el primer disparo que hacen los txuri urdin inauguraron el marcador por medio de Oyarzabal. En el segundo acto los visitantes salieron en tromba, con los dos tiros al poste de Olmo en menos de cinco minutos. Hasta que se consiguió la igualada en el 70 por medio de Rashford. La única pega que se le puede poner al conjunto de Flick es que se dejó marcar nada más sacar de centro. Y ahí se vino abajo todo. Porque sí, el Barça siguió percutiendo hasta el final, pero ya no logró el empate, ni la victoria que mereció con creces. Tan solo quedaba la rúbrica de Gil Manzano, que con total desvergüenza sacó amarilla a Soler por un entradón con la plancha al tobillo de Pedri. Una entrada criminal, a la altura de las peores de la historia, y a la bajura de Soler. Una tarjeta que era roja-rojísima, porque no hay otro color mayor, el ínclito Manzano sacó una amarilla y con disgusto. Le corrigieron desde el VAR, porque considerarían que ya habían hecho bastante daño al FC Barcelona. El líder ahora solo saca un punto al Madrid, pero jugando así las victorias y los títulos son más factibles.

viernes, 16 de enero de 2026

El Barça deja congelado El Sardinero

 

Hansi Flick no se tomó la convocatoria de Copa del Rey a broma, a diferencia de lo que hicieron otros. El entrenador del FC Barcelona se llevó a todo el equipo a Santander, y puso en liza un once, si no titularísimo, sí de gran nivel, incluyendo a Joan García bajo los palos. Las dos primeras decisiones y esta última le valieron para pasar a cuartos de final del torneo del KO. Mucho influiría la eliminación del Madrid el día antes contra el Albacete, y también lo haría el hecho de que los santanderinos venían de eliminar en la ronda anterior a un equipazo como el Villarreal, y cómo no la circunstancia, no menos relevante, de que se enfrentaban al líder de Segunda. Todas las previsiones se confirmaron y el Racing salió como si disputase una final. Con mucho orden defensivo, alternando presión alta con bloque bajo, y con salidas rápidas a la contra. Al Barça le costaba llegar con peligro al área cántabra. De hecho, solo un disparo de Bernal tuvo realmente peligro en toda la primera parte.




A los visitantes les costaba crear juego, no en vano no es lo mismo hacerlo con De Jong y Pedri, que con Bernal y Casadó. Aún así los azulgranas tenían el control del duelo y solo les restaba culminar alguna internada de Lamine por el extremo o algún disparo de Rashford.

Tras la reanudación, sin cambios en ningún equipo, el Barcelona fue a por el partido. Metió una velocidad más y los locales estaban acorralados, metidos en su campo, y sometidos. El vendaval culé no daba sus frutos, seguían sin encontrar a Ferrán Torres. Flick metió a Fermín. Mano de santo. El onubense siempre revoluciona el juego, se larga un zapatazo desde fuera del área, se gusta en las asociaciones o como en este caso se marca una asistencia de lujo en profundidad para dejar solo a Ferrán delante del portero. El valenciano regateó a Ezquieta e inauguró el marcador a la hora de juego. Para entonces ya calentaban en la banda los cracks que faltaban por participar, y saltaron al campo a pesar de la victoria momentánea. Pedri, Lewandowski y Raphinha le dieron al encuentro la importancia que tenía. Como diciendo: esto va en serio y hasta el último minuto nos lo tomamos así. Y bien que hizo Flick porque el Racing no se rindió, salvó los ataques del Barça y marcó dos goles en fuera de juego, y lo buscó hasta el pitido final, cuando en el 94 Manex Lozano solo frente al portero no pudo llevar el partido a la prórroga, ya que Joan García sacó una mano providencial que salvaba a los suyos. Lamine sentenció en el 96 con asistencia de Raphinha, llevando entre todos al Barça a los cuartos de final de Copa.

lunes, 12 de enero de 2026

El Barça de Raphinha es supercampeón, otra vez

 El FC Barcelona volvió a proclamarse campeón de la Supercopa de España. Volvió a derrotar al Madrid, en Arabia, como ya hiciera el año pasado, y levantó su decimosexta copa en esta competición. El conocido como Rey de Copas, también podría denominarse como el Rey de Supercopas. Y esa victoria ante en el eterno rival lo fue a pesar de las circunstancias, de un árbitro parcial, Munuera Montero, que con sus  decisiones a favor de los blancos estuvo a punto de condicionar el clásico, y lo fue a pesar de no jugar un encuentro demasiado brillante, y a pesar de encontrarse con un Madrid ultradefensivo, que parecía más un equipo que juega por no descender que uno que aspira a todos los títulos. Tuvieron que frotarse mucho los ojos los madridistas cuando comprobaron que Xabi Alonso salía a enfrentarse contra el eterno rival con una línea de cinco defensas, y agazapados atrás como si de un equipo pequeño se tratase. Los culés muy felices de ver cómo los blancos se replegaban en torno a Courtois como si fuesen el Osasuna o el Getafe. A pesar de mostrar esa debilidad y ese acojone no le salió tan mal al técnico tolosarra. Su planteamiento ultradefensivo y con salidas a la  contra le funcionaba, especialmente porque Vinicius tenía el día inspirado. Los de Flick dominaban el encuentro, haciendo desgastarse al rival, bajo el calor sofocante de Yeddah. Aún así la forma de inaugurar el marcador fue otra, pues un error en el pase de Rodrigo lo aprovechó Raphinha para cruzarla ante el meta belga. El 1-0 desató una ofensiva azulgrana con disparos de Fermín y Lamine, que despejaba Courtois como podía. Y cuando parecía que se iba a llegar así al descanso se desató la locura con un intercambio de golpes. Golazo en el 47 de Vinicius, que le hizo un roto a Koundé, gol de superclase de Lewandowski en el 49, levantándola con un toque sutil, para equilibrar la categoría de Pedri en la asistencia. Pero el árbitro, que ya no había expulsado a Asencio por una patada al canario, no se atrevió a pitar el final cuando ya pasaban 6 minutos más de lo que había decidido añadir. Y el Madrid volvió a empatar con tanto de Gonzalo a la salida de un córner que nunca se debió dejar sacar.




Tras la reanudación quedaba mucha tela por cortar, empezaba un partido nuevo con el 2-2 en el electrónico, quedaba toda la segunda parte para ver si Munuera seguía mediatizado por lo que le había criticado el Madrid en su canal de televisión, y quedaba por dilucidar quién iba a levantar el trofeo. Sin cambios en ninguna de las dos escuadras, los merengues comenzaron mejor, haciendo intervenir a Joan García, el Barça tardó más de lo previsto en retomar el mando del duelo. Lo hizo de la mano de Pedri y De Jong. Poco a poco consiguieron hundir al Madrid alrededor de Courtois, y fruto de ello llegaron las ocasiones azulgranas. Lamine Yamal casi marca desde dentro del área, pero el disparo le salió centrado. No perdonó Raphinha en el 73 cuando disparó desde la frontal y el tiro rozó en Asencio y se envenenó. Era el premio al dominio de esos momentos y la recompensa para el mejor jugador del torneo, que totalizaba 4 goles y 1 asistencia. Alonso se la jugó metiendo a un Mbappé sin ritmo, el francés provocó la roja a De Jong, y eso propició que los blancos se volcasen en el alargue contra un equipo en inferioridad. Tuvieron la igualada Carreras y Asencio, ambos rematando desde el área pequeña, pero ahí estaba Joan García para detenerlos. Entró al final Araujo para sostener ese triunfo y para levantar la Supercopa. El campéon volvía a serlo y levantaba la copa siendo mejor y haciendo buenos los pronósticos.

jueves, 8 de enero de 2026

El Barça desarbola al Athletic con un manotazo

Dos de los clubes más antiguos de España partieron hacia Yeda para disputar la semifinal de la Supercopa. Uno, el FC Barcelona iba en transatlántico, el otro el Athletic Club era una gabarra destartalada, que aún seguía abarloada en la ría de Bilbao cuando sin darse cuenta la atropelló un el transatlántico azulgrana. La partió por la mitad, sin dejar que llegase a Arabia Saudí. El manotazo fue tremendo, un 5-0 que deja bien a las claras la predisposición de los catalanes y la de los vascos. Los de Flick fueron a disputar un torneo y los de Valverde fueron a por uvas. Tampoco es de extrañar en el caso de los rojiblancos, si la premisa de tu capitán es decir que la Supercopa de España en Arabia es "una mierda". El mensaje que lanzas a los tuyos no es el más adecuado para emplearse a fondo. Dicho lo cual, el Barça fue un vendaval y tampoco es que el Athletic esté en su mejor momento. El caso es que sin participación inicial de Lamine Yamal, fueron muy superiores a su rival.




Los primeros minutos fueron de tanteo, con el Barcelona buscando su sitio en el campo y tanteando a los leones, pero antes de comenzar la goleada, los culés ya asediaban la meta defendida por Unai Simón, mientras Joan García era un mero espectador. Avisó Fermín en un mano a mano, cuyo disparo salió demasiado centrado. El propio Fermín empaló mal un remate dentro del área, pero se convirtió en una asistencia para Ferrán Torres, que el delantero valenciano no desperdició. A partir de ahí llegó la ciclogénesis explosiva de los barcelonistas. En poco menos de veinte minutos Unai Simón recogió el balón cuatro veces del fondo de las mallas. Fermín anotó el segundo, tras asistencia de Raphinha. Roony, que jugaba por las molestias estomacales de Lamine, se fabricaba el tercero, con fallo incluido de Unai Simón, que entre sus deméritos y los méritos de Joan García se lo van a poner fácil a De la Fuente para el Mundial. Antes de finalizar el primer tiempo Raphinha soltó un zurdazo que se coló por la escuadra del meta rojiblanco. Era la rúbrica a un primer tiempo de lujo para los azulgranas. El Barcelona se divertía de lo lindo, y sin piedad, hasta que pitó el árbitro.

Tras la reanudación y con la losa de cuatro goles en contra los bilbaínos no sabían si frenar o acelerar. El caso es que entre dudas les llegó el quinto, obra de Raphinha, cuando el Barça llegaba al área con hasta seis jugadores. A partir de ahí llegó el carrusel de cambios, empezó Valverde para cerrar la herida, usando dos ventanas en un minuto, puede ser que buscase enfriar el partido. El caso es que así fue, Flick también metió jugadores para dar descanso a los titulares, y el duelo bajó de revoluciones. Eso favoreció a los vascos, que pudieron marcar el gol de la honra, pero ni en los mano a mano estaban afortunados. El encuentro fue languideciendo con ese marcador tan abultado, y ambos deseaban el pitido final del colegiado, que se produjo en el minuto 90 exacto, no era necesario alargar ni para unos ni para otros. El Barça espera ahora en la final del domingo al ganador del derbi madrileño.



domingo, 4 de enero de 2026

Joan García salva al Barça ante su ex equipo

   El FC Barcelona sacó una triunfo de prestigio en su visita al RCDE Stadium ante el eterno rival metropolitano. El derbi catalán se saldó con tres puntos más para el líder, pero el Espanyol no mereció perder, tuteó al Barça, estuvo mejor plantado en el campo, y de no ser por la espectacular actuación del portero Joan García, estaríamos hablando de una victoria clara de los periquitos, que dicho sea de paso dejaron constancia de que están en la quinta plaza por méritos propios. Joan García volvía al campo que le vio triunfar la pasada campaña, la presión era máxima por marcharse al rival más odiado por los blanquiazules, que pronto han olvidado que el formidable guardameta, con sus increíbles paradas les salvó de bajar a Segunda División hace escasos meses, pero al mejor portero del planeta no le tembló el pulso, ni la presión ni los silbidos y el lanzamiento de objetos sobre él hicieron mella en su concentración. Y una vez más volvió a exhibirse con intervenciones a cual más espectacular y efectiva. El cancerbero mantuvo con vida a los suyos, para que al final la calidad del banquillo visitante pusiese la guinda. La entrada de Fermín, tremendo impacto el suyo en el encuentro, Dani Olmo y Lewandowski en el segundo acto, dieron un plus de vitalidad y calidad a los visitantes, que acabaron imponiéndose con dos asistencias de Fermín y un gol de Olmo y otro del delantero polaco.




Los de Flick en ningún momento estuvieron cómodos sobre el césped. La no inclusión de Pedri en el once inicial se notó, pero más aún la poca presencia en el juego de Raphinha y de Rashford, que no entraron bien al partido y no tuvieron su día, como tampoco lo tuvo Lamine Yamal, bien frenado por un omnipresente Romero, ni Ferrán Torres, perdido en el entramado españolista. Los jugadores de Manolo González ejecutaron a la perfección lo trabajado durante la semana previa, con presión intensa, repliegues defensivos, cuando tocaba dejar jugar y siendo muy verticales en la faceta atacante. Si Joan García le amargó la noche al Espanyol, también hizo mucho por ello el delantero Roberto, que falló todo lo que le cayó en sus botas, incluido un mano a mano, que le sacó Joan en el último suspiro. Anteriormente el porterazo azulgrana ya había protagonizado una de las paradas de la liga, a cabezazo a bocajarro de Pere Milla.

Finalmente, y tras varios movimientos de banquillo, la profundidad de este guió al Barça al éxito, un Fermín magnífico, arrancaba desde la medular con el balón y servía dos asistencias de lujo a Olmo y a Lewy. Dani dejó una delicatesen con un remate con rosca desde fuera del área a la escuadra, en el cual Dimitrieski, hasta entonces inexpugnable, solo pudo hacer la estatua. El polaco solo tuvo que empujarla para la sentencia en el tiempo añadido. Tres puntazos, que refuerzan el liderato de un Barcelona que empezó dubitativo este campeonato, pero que en el que poco a poco va cogiendo velocidad de crucero.