lunes, 26 de octubre de 2026

El Barça no puede con el Madrid

 El FC Barcelona cosechó su primera derrota en el campeonato liguero, cayendo ante el eterno rival en el clásico celebrado en el Camp Nou por 1-2, rompiéndose así la racha de nueve partidos consecutivos ganados. El Madrid, más sólido, consiguió desnaturalizar al Barça. Los de Flick no encontraron su ritmo habitual y se enredaron en la telaraña tejida por Mourinho. Tchouameni y Bellinghan fueron dos gigantes en la medular, que no escatimaron ni un solo esfuerzo para minimizar el juego trenzado de los locales. El líder de la liga tuvo el esférico en su poder ganando la posesión, incluso disparando más veces a puerta que el Madrid -18 por 10-, pero no le dio para ganar a un equipo muy serio, en bloque bajo y con salidas fulgurantes a la contra. Aun así los visitantes inauguraron el marcador de rebote, un despeje malísimo de Gerard Martín le pegó a Mbappé y se coló en la portería culé en el 41. Dos minutos más tarde Lamine Yamal, que no tuvo su mejor noche, difuminado por Cucurella, tuvo el empate, pero solo ante Lunin la envió fuera.




Tras la reanudación el dominio del Barça se hizo más intenso, pero los merengues se desempeñaron con solvencia y contundencia ante unos azulgranas un poco caóticos. Con todo un pase filtrado por Pedri lo aprovechó Rafinha para igualar la contienda. Pareció que la lírica se iba a imponer, máxime cuando Gerard Martín cabeceó un córner y Lunin la sacó de manera milagrosa sobre la línea, pero el Barça necesita atacar muy bien para poder defender en las mismas condiciones y eso no le salió en este partido. Más por mérito de su rival. Quizás en este clásico fue donde más se notó la ausencia de un "9" en el equipo catalán, ya que hasta la fecha le había servido el invento de Rafinha, pero aquí sí que se echó de menos para dar trabajo a los centrales madridistas. 

Y cuando el empate podía darse por bueno para ambos rivales, llegó un jugadón de Camavinga que asistió a Mbappe, para que el galo lograse su doblete particular y una victoria de prestigio para los suyos. El Barça seguirá liderando este campeonato sacando dos puntos al Atleti y tres al Madrid, pero tendrá que darle una vuelta tras lo acontecido ante PSG y Madrid.

jueves, 22 de octubre de 2026

La primera derrota del curso llegó en París

 El París Saint Germain derrotó al FC Barcelona en el Parque de los Príncipes por 4-2. Los pupilos de Luis Enrique fueron superiores al Barça sobre todo en la primera mitad, en la cual Joan García evitó innumerables ocasiones de gol de los franceses con una portentosa actuación. Al descanso se llegó con ventaja mínima para los locales por 1 a 0, tras un golazo de Doué desde la frontal. Flick reservó a Rodri para el clásico y en su sustitución jugó Bernal desde el inicio, que estuvo correcto, pero no es Rodri.

Los franceses supieron frenar al Barça de las once victorias gracias a una potente defensa y a una gran pegada. Los visitantes dieron la cara en todo momento y vendieron cara la derrota, en el partido que es el mejor que se puede ver hoy mismo en el viejo continente. Los catalanes supieron mantenerse en el partido gracias a un Joan García pletórico en la primera parte, y salir en el segundo acto de manera espectacular y brillante acogotando al PSG en su propio estadio. Así llegó el empate de Xavi Espart, que fue uno de los mejores de su equipo. La baja de Rodri se hizo notar, indefectiblemente, y tampoco pudimos ver al mejor Rafinha, tras volver de lesión. 

Cuando el Barça tenía el partido donde quería y más dominaba llegó el córner en el que Lucas Hernández se impuso a Gordon y marcó el 2-1. No sé rindió en el Barça y con un jugadón de Lamine Yamal, volvía a igualar la contienda en el 80. Todo estaba abierto para los dos equipos pero un balón en la frontal lo cazó Vitinha para anotar el tercero, y ya con más cansancio el Barça se dejó anotar el cuarto por medio de Fabián que sorprendió a un adormilado Cancelo. Y así se consumó la primera derrota del Barça en esta temporada, con la esperanza de volverse a encontrar con el PSG en rondas finales y ver lo que pasa.


lunes, 19 de octubre de 2026

El Betis se rebela, pero también encaja una manita culé

 

El FC Barcelona volvió a las andadas y goleó en La Cartuja a un Betis combativo. El 2-5 final pudo ser peor para los locales, pero los de Flick, eléctricos todo el partido, bajaron la intensidad en los minutos finales. El líder solventó un duelo complicado ante los de Pellegrini, que no habían perdido como local en la presente campaña, ni en Liga ni en Champions. El cargador implacable fue Lamine Yamal, una vez más. El genio de Rocafonda se marcó dos regates secos para sentar a su par y lanzar un zurdazo con rosca desde el vértice del área. Un golazo, made by Lamine. El encuentro parecía controlado por los azulgranas, pero un córner en los mejores minutos de los verdiblancos lo remataba Valentín para igualar la contienda.  El gestor de potencia, Rodri, carburaba como siempre desde la sala de máquinas, y además de eso, devolvió el chispazo con un gol de cabeza a la salida de un saque de esquina. Corría el minuto 41 y a partir de ahí se complicó el asunto, un golazo de Lo Celso desde la frontal fue anulado, VAR mediante, por una clarísima mano del Cucho, al inicio de la jugada. Con esta polémica se llegó al descanso con el ambiente cargado de alta tensión.




Tras la reanudación al choque se le recrudeció la tensión. El Barça salió en modo acometida total, conexionando sobremanera la medular con la delantera. Marcó dos veces Gabriel Jesús, pero la primera estaba en fuera de juego. Lamine le asistió en ambas. Este tanto espoleó al Betis, que por medio de Abde acortó distancias. Hubo falta a Fermín en el inicio de la jugada, pero el árbitro ya no tenía valor para anular otro gol, eso sí, el portero Valles, dubitativo durante los 90 minutos, fue a levantar a Fermín de malas maneras, y saltaron chispas, Lamine empujó a Facundo Bernal, y a este se le cruzaron los cables y le metió dos cabezazos. Roja y a la calle. A partir de ese minuto 55 el Betis acusó el calambrazo y el Barça jugó a placer.

Una falta lanzada por Lamine, que estaba en todas, dio en la barrera y le cayó a Cubarsí, que dio un pase de cabeza a Eric García, para que este anotase el cuarto de la tarde. Y como no hay quinto malo, Olmo, que había salido al campo unos minutos antes marcó el tanto definitivo. A raíz de esto el Barça contemporizó, tiró de frenada regenerativa y con mucha eficiencia energética pensó en los duelos de alto voltaje contra PSG y Madrid. Esta caída de tensión también fue anímica cuando se conocieron las lesiones de Eric y de Koundé, que no podrán estar en París. El Barça sigue líder, con un nuevo récord: 9 victorias en 9 partidos ligueros.

miércoles, 14 de octubre de 2026

El Galatasaray encaja con lo de mucho ruido y pocas nueces

 El FC Barcelona arrolló al Galatasaray en su feudo del Ali Sami Yen (4-1). El presunto infierno de Estambul fue más bien una barbacoa, donde el Barça pasó un buen rato, y en el cuál algunos como Lamine Yamal se divirtieron de lo lindo. No es menos cierto que los turcos se adelantaron en el electrónico y que pudieron haberse puesto 2-0 de no haber sido anulado este segundo tanto por fuera de juego milimétrico. Ese marcador con el público enardecido habría sido otra historia. Lo cierto es que los de Flick empataron el dueño antes del paso por vestuarios,  con un espléndido disparo de Joao Cancelo, tras asistencia al hueco de Dani Olmo, que jugó de falso "9". El luso se está convirtiendo en un baluarte ofensivo desde su posición de lateral izquierdo.




Tras la reanudación el Barça, y en especial Lamine, sacaron de la chistera toda su magia, ofreciendo su mejor repertorio y goleando a los otomanos en su propio estadio. Primero avisó Gordon, tras asistencia descomunal de Lamine, pero el inglés falló solo con el portero batido. No perdonó Fermín tras un centro con música de Lamine, que el canterano remató de cabeza al fondo de la red. Quedaba lo mejor, un Yamal desatado, que se inventó el regate de la semirabona, el equilibrismo sobre la línea de fondo y otra asistencia para que, está vez sí, Gordon machacase el tercero.

Pasada la hora de juego comenzó el baile de cambios azulgranas, el otro baile ya llevaba toda la segunda parte devengando alegrías a los culés. Entraron Gabriel Jesús y Adeyemi, el brasileño estuvo con mucha movilidad y buscando el gol, y el extremo alemán lo encontró, de disparo seco y cruzado, que dejaba el 1-4 definitivo, porque a pesar de que Lamine lo buscó y le buscaron, el crack mundial tuvo que irse sin anotar, pero ni por esas dejó de ser el protagonista y el mejor jugador del partido.

domingo, 11 de octubre de 2026

El Getafe también sucumbe en el Camp Nou

 

El FC Barcelona encadenó su octava victoria consecutiva en el campeonato liguero. Igualando así el récord del Barça de Tata Martino. Esta vez le tocó pasar por la consulta del dentista al Getafe, que cayó 3-0 y dejó una imagen un poco endeble. Así que se juntaron el pan con las ganas de comer, un equipo que va a todas como el Barça, presionando, moviendo la pelota de un lado a otro, generando juego y ocasiones, contra otro, el azulón, que no hace absolutamente nada y ni sabe que el portero rival era Joan García, pues ocurre lo que tiene que ocurrir, que te pasan por encima.




Eso sí no se esperaba tan rápido, al minuto y medio de empezar el duelo ya ganaban los de Flick, gracias a una jugada a trompicones de Gordon por la frontal del área que acabó en gol, tras rozar en un defensa. El inglés inaugura el electrónico y su casillero goleador como azulgrana. A Bordalás este tanto le dio igual, siguió con línea de cinco defensores, jugando sin delanteros y con su táctica ultraconservadora de toda la vida, luego encima hay que aguantarle que él es un enamorado de Cruyff. No me fastidies hombre, no me mientes al gran mito Johan, quita el autobús de delante de la portería para empezar y trata de no ser tan retrógrado y “amarrategui”.

No fue el mejor partido del Barça de esta temporada, todo cuenta, y el parón de selecciones siempre se nota, al igual que la baja de Raphinha, que siempre es un estímulo en la presión y en las goleadas culés. Lo sustituía un “9” real, otro brasileño, Gabriel Jesús, que fue el encargado del segundo tanto, robando un balón en el área, regateando y amagando y cruzándola para engañar a Soria. Me recordó en ese gol, salvando las distancias, al gran Ronaldo (el bueno, no el prepotente). Así se llegó al segundo acto, que prosiguió languideciendo. No lo despertaba ni Lamine Yamal, que no tuvo una actuación de Balón de Oro, pero sí que dejó una asistencia en el 70 para que Koundé marcase el tercero y definitivo. Supongo que todo salió como Flick habría previsto, juego, descanso para jugadores, rotaciones, y goles, aunque no imaginase una tarde tan plácida.