lunes, 19 de octubre de 2026

El Betis se rebela, pero también encaja una manita culé

 

El FC Barcelona volvió a las andadas y goleó en La Cartuja a un Betis combativo. El 2-5 final pudo ser peor para los locales, pero los de Flick, eléctricos todo el partido, bajaron la intensidad en los minutos finales. El líder solventó un duelo complicado ante los de Pellegrini, que no habían perdido como local en la presente campaña, ni en Liga ni en Champions. El cargador implacable fue Lamine Yamal, una vez más. El genio de Rocafonda se marcó dos regates secos para sentar a su par y lanzar un zurdazo con rosca desde el vértice del área. Un golazo, made by Lamine. El encuentro parecía controlado por los azulgranas, pero un córner en los mejores minutos de los verdiblancos lo remataba Valentín para igualar la contienda.  El gestor de potencia, Rodri, carburaba como siempre desde la sala de máquinas, y además de eso, devolvió el chispazo con un gol de cabeza a la salida de un saque de esquina. Corría el minuto 41 y a partir de ahí se complicó el asunto, un golazo de Lo Celso desde la frontal fue anulado, VAR mediante, por una clarísima mano del Cucho, al inicio de la jugada. Con esta polémica se llegó al descanso con el ambiente cargado de alta tensión.




Tras la reanudación al choque se le recrudeció la tensión. El Barça salió en modo acometida total, conexionando sobremanera la medular con la delantera. Marcó dos veces Gabriel Jesús, pero la primera estaba en fuera de juego. Lamine le asistió en ambas. Este tanto espoleó al Betis, que por medio de Abde acortó distancias. Hubo falta a Fermín en el inicio de la jugada, pero el árbitro ya no tenía valor para anular otro gol, eso sí, el portero Valles, dubitativo durante los 90 minutos, fue a levantar a Fermín de malas maneras, y saltaron chispas, Lamine empujó a Facundo Bernal, y a este se le cruzaron los cables y le metió dos cabezazos. Roja y a la calle. A partir de ese minuto 55 el Betis acusó el calambrazo y el Barça jugó a placer.

Una falta lanzada por Lamine, que estaba en todas, dio en la barrera y le cayó a Cubarsí, que dio un pase de cabeza a Eric García, para que este anotase el cuarto de la tarde. Y como no hay quinto malo, Olmo, que había salido al campo unos minutos antes marcó el tanto definitivo. A raíz de esto el Barça contemporizó, tiró de frenada regenerativa y con mucha eficiencia energética pensó en los duelos de alto voltaje contra PSG y Madrid. Esta caída de tensión también fue anímica cuando se conocieron las lesiones de Eric y de Koundé, que no podrán estar en París. El Barça sigue líder, con un nuevo récord: 9 victorias en 9 partidos ligueros.

miércoles, 14 de octubre de 2026

El Galatasaray encaja con lo de mucho ruido y pocas nueces

 El FC Barcelona arrolló al Galatasaray en su feudo del Ali Sami Yen (4-1). El presunto infierno de Estambul fue más bien una barbacoa, donde el Barça pasó un buen rato, y en el cuál algunos como Lamine Yamal se divirtieron de lo lindo. No es menos cierto que los turcos se adelantaron en el electrónico y que pudieron haberse puesto 2-0 de no haber sido anulado este segundo tanto por fuera de juego milimétrico. Ese marcador con el público enardecido habría sido otra historia. Lo cierto es que los de Flick empataron el dueño antes del paso por vestuarios,  con un espléndido disparo de Joao Cancelo, tras asistencia al hueco de Dani Olmo, que jugó de falso "9". El luso se está convirtiendo en un baluarte ofensivo desde su posición de lateral izquierdo.




Tras la reanudación el Barça, y en especial Lamine, sacaron de la chistera toda su magia, ofreciendo su mejor repertorio y goleando a los otomanos en su propio estadio. Primero avisó Gordon, tras asistencia descomunal de Lamine, pero el inglés falló solo con el portero batido. No perdonó Fermín tras un centro con música de Lamine, que el canterano remató de cabeza al fondo de la red. Quedaba lo mejor, un Yamal desatado, que se inventó el regate de la semirabona, el equilibrismo sobre la línea de fondo y otra asistencia para que, está vez sí, Gordon machacase el tercero.

Pasada la hora de juego comenzó el baile de cambios azulgranas, el otro baile ya llevaba toda la segunda parte devengando alegrías a los culés. Entraron Gabriel Jesús y Adeyemi, el brasileño estuvo con mucha movilidad y buscando el gol, y el extremo alemán lo encontró, de disparo seco y cruzado, que dejaba el 1-4 definitivo, porque a pesar de que Lamine lo buscó y le buscaron, el crack mundial tuvo que irse sin anotar, pero ni por esas dejó de ser el protagonista y el mejor jugador del partido.

domingo, 11 de octubre de 2026

El Getafe también sucumbe en el Camp Nou

 

El FC Barcelona encadenó su octava victoria consecutiva en el campeonato liguero. Igualando así el récord del Barça de Tata Martino. Esta vez le tocó pasar por la consulta del dentista al Getafe, que cayó 3-0 y dejó una imagen un poco endeble. Así que se juntaron el pan con las ganas de comer, un equipo que va a todas como el Barça, presionando, moviendo la pelota de un lado a otro, generando juego y ocasiones, contra otro, el azulón, que no hace absolutamente nada y ni sabe que el portero rival era Joan García, pues ocurre lo que tiene que ocurrir, que te pasan por encima.




Eso sí no se esperaba tan rápido, al minuto y medio de empezar el duelo ya ganaban los de Flick, gracias a una jugada a trompicones de Gordon por la frontal del área que acabó en gol, tras rozar en un defensa. El inglés inaugura el electrónico y su casillero goleador como azulgrana. A Bordalás este tanto le dio igual, siguió con línea de cinco defensores, jugando sin delanteros y con su táctica ultraconservadora de toda la vida, luego encima hay que aguantarle que él es un enamorado de Cruyff. No me fastidies hombre, no me mientes al gran mito Johan, quita el autobús de delante de la portería para empezar y trata de no ser tan retrógrado y “amarrategui”.

No fue el mejor partido del Barça de esta temporada, todo cuenta, y el parón de selecciones siempre se nota, al igual que la baja de Raphinha, que siempre es un estímulo en la presión y en las goleadas culés. Lo sustituía un “9” real, otro brasileño, Gabriel Jesús, que fue el encargado del segundo tanto, robando un balón en el área, regateando y amagando y cruzándola para engañar a Soria. Me recordó en ese gol, salvando las distancias, al gran Ronaldo (el bueno, no el prepotente). Así se llegó al segundo acto, que prosiguió languideciendo. No lo despertaba ni Lamine Yamal, que no tuvo una actuación de Balón de Oro, pero sí que dejó una asistencia en el 70 para que Koundé marcase el tercero y definitivo. Supongo que todo salió como Flick habría previsto, juego, descanso para jugadores, rotaciones, y goles, aunque no imaginase una tarde tan plácida.

domingo, 20 de septiembre de 2026

El Sevilla aprieta hasta que el Barça le sacude

 

El FC Barcelona derrotó a domicilio al Sevilla CF por 3-1. Fue el primer equipo en el campeonato liguero que le plantó cara al Barça, solo pudo hacerlo los primero 45 minutos, pero lo hizo, con mucha presión, muchas piernas y mucho apoyo del Sánchez Pizjuán. El segundo acto fue azulgrana de cabo a rabo, con una exhibición de Rodri en la medular y una actuación excelsa de Raphinha en ataca, el “9” que no tenía el conjunto de Flick acabó marcando un hat-trick perfecto. El segundo consecutivo en los dos últimos partidos. Y hay que resaltar también el brillante partido del megacrack mundial, Lamine Yamal, que, sin marcar, dio dos asistencias de gol, tiró al poste y volvió loca a la zaga sevillista.




El encuentro comenzó con un alto ritmo por parte de los dos equipos. Ambos conjuntos lo daban todo a pesar del calorazo que presidía la noche sevillana. Por primera vez en este arranque de curso daba la impresión de que el Barça estaba un tanto maniatado, la presión de los locales era asfixiante y los culés no podían desarrollar su fútbol de salón. A pesar de todo, Lamine se buscó su lugar favorito en la frontal y solo Vlachodimos con las yemas de los dedos evitó el primer tanto, desviando el esférico al palo. Los de Luis García salieron respondones y al cuarto de hora un centro de Correia lo cabeceaba Fofana a la escuadra, batiendo a Livakovik, en su debut con el Barcelona. No tardó en responder el pichichi de LaLiga, que dejó sentado a su par en el área pequeña y empató el duelo. Así con esa igualdad en el electrónico y en el juego se llegó al descanso.

Tras la reanudación y sin cambios, solo hubo un equipo sobre el campo, el Barça se hizo amo y señor del partido, y comenzó su acoso y derribo. Ora Lamine, ora Raphinha, los visitantes masacraban con sus acometidas al Sevilla, que ahora parecía un gigante con los pies de barro. Lamine baila sobre la hierba y traía a mal traer al lateral y a sus dos ayudas. De una de estas centró al lugar donde siempre aparecen los killers y allí, justo, emergió Raphinha para poner por delante a los suyos de certero cabezazo. La máquina blaugrana ya no se detuvo hasta el final. A pesar de la más que notable primera mitad de los sevillistas en el segundo acto les podía haber caído la del pulpo, a poco que Lamine, Gordon o Fermín hubiesen estado más finos. Solo Raphinha, en estado de gracia permanente, lanzó un córner al palo y se permitió horadar de nuevo la portería local, para culminar su triplete, tras pase filtrado de Lamine y definición mágica del brasileño. El Sevilla trataba de revertir la situación con varios cambios, pero es que su rival sacaba a Olmo, Adeyemi, Gabriel Jesús, … y contra eso poco pudo replicar. La única nota negativa fue la lesión de Christensen. El Barça se va al parón con pleno de puntos y pletórico de fútbol y goles.

jueves, 17 de septiembre de 2026

El Barça le hace un siete al Racing

 

Llevaba 14 temporadas el Racing de Santander sin jugar en el Camp Nou. La espera se hizo larga, pero no fue, a buen seguro, la deseada. Nada menos que un 7-2 le endosó un pletórico FC Barcelona para celebrar el retorno de los racinguistas a la Liga de las Estrellas. No fue un retorno acogedor a la élite para uno de los clubes fundadores, pero en esta ocasión les tocó bailar con la más fea. Fue un Barça coral, una máquina de golear, al que encima todo le sale bien, quitas al vitoreado Gordon, sale Adeyemi en su puesto y actúa como si fuese un crack mundial, sacas a la revelación de turno de la cantera, Xavi Espart, y colocas en ese lateral a Cancelo, y te marca dos golazos, a modo de mísil tierra-aire, desde fuera del área. Todo sale cara. Han empezado LaLiga bendecidos de lo lindo.




Así los cántabros no tuvieron más remedio que capear el temporal. Inexorablemente el que caía del cielo en forma de diluvio e indefectiblemente el futbolístico, que les venía desde la tierra. El vendaval azulgrana fue masacrando lentamente al conjunto de José Alberto López. El propio entrenador montañés comentaba apesadumbrado al final del duelo, que parecía que, si sus jugadores marcaban o acortaban distancias en el electrónico, el Barça se enrabietaba e iban como furiosos al ataque. Vamos que vino a decir que es mejor no cabrearlos.

Los goles se iban sucediendo sin solución de continuidad. Cancelo inauguró el marcador con un zapatazo desde la frontal (luego metería otro). Raphinha era objeto de penalti, que transformaba él mismo. Acortaba distancias Gueye, tras mal entendimiento de la zaga culé. Joao soltaba otro “cancelazo”, este aún más lejano para el 3-1. Raphinha anotaba el cuarto tras pase filtrado de Dani Olmo. Adeyemi forzaba un penalti (luego forzaría otro). Esta vez le tocaba a Lamine Yamal, que erró el lanzamiento. Tras el paso por vestuarios, con el cambio de Szczesny por el lesionado Joan García, los locales metieron la quinta y el quinto, obra de Raphinha de penalti. Szczesny se hizo un lío con los pies y Zabiri le robó el balón y lo empujó para el 4-2. El sexto llegó tras asistencia de Lamine, para que Gabriel Jesús la colocase en la escuadra con un toque de interior exquisito. La lluvia no arreciaba y el festival de goles tampoco. Faltaba el de Lamine, que lo buscó con ahínco, tras fallar un penalti, lanzar un tiro al poste, y anularle un golazo con pase a la red incluido por fuera de juego. Y llegó, llegó de manera inmisericorde, el genio de Rocafonda anotó el séptimo, tras asistencia de Adeyemi, para confirmar que este Barcelona es una trituradora, una máquina perfectamente engrasada que ha logrado algo histórico en un inicio liguero, donde nunca había ganado sus siete primeros partidos disputados.