domingo, 5 de abril de 2026

El Barça firma media liga en el Metropolitano

El FC Barcelona saltaba al césped del Metropolitano conociendo de antemano la derrota del Madrid en Mallorca, con ello cualquier resultado que se produjese en el campo del Atlético de Madrid sería bueno. Acabó siendo óptimo, tras un gol de rebote que anotó Lewandowski en el 88 y que supuso la victoria del conjunto azulgrana, que en ese momento se apuntaba media liga. 




La predisposición sobre el campo fue distinta por parte de Simeone y Flick, mientras los colchoneros jugaban con un once de circunstancias, reservando muchos titulares para la Champions, el Barça salía con todo lo disponible, esperando dar un golpe de efecto a esta liga. Ahora bien los papeles se intercambiaron según transcurría el choque, y mientras los locales apretaban lo suyo, los catalanes jugaban un partido gris, uno más en esta temporada, sin exceso de brillantez. De hecho, se adelantaron los colchoneros con pase en  largo de Lenglet, control magnífico de Giuliano y definición perfecta del hijo de Simeone, para inaugurar el marcador en el 39. No tardaron ni dos minutos los visitantes en igualar la contienda con una pared trenzada entre Rashford y Olmo, que culminó el británico, batiendo entre las piernas a Musso. El golpe de efecto lo daba el desatado Lamine Yamal, provocando la expulsión de un aciago Nico en el 45.

Con ese empate y jugando contra diez el Barça tenía todo a favor, pero se le complicó momentáneamente al recibir Gerard Martín una roja en el 47, retirada por el VAR, ya que el canterano despejó el balón y luego impactó en el contrario. Los rojiblancos, con uno menos, supieron contener al Barça, que tampoco hizo mucho por atacar de forma desmedida. Sólo Lamine desarbolaba a sus marcadores y ponía el picante al duelo, con sus regates e incursiones dañinas.  Y cuando todo el mundo daba por bueno el empate llegó una jugada espectacular de Joao Cancelo por el extremo izquierdo, que sentó a su marca, disparó al muñeco, repelió Musso, y Lewandowski con el hombro y el pecho marcó el tanto de la victoria. Un gol que encarrila, y mucho, esta liga para Barcelona.


lunes, 23 de marzo de 2026

El Rayo lo pone difícil en el Camp Nou

 Las dos de la tarde nunca ha sido buena hora para disputar un partido de fútbol, llámese Barcelona, llámese Córdoba, es una vergüenza y una aberración que los máximos jerifaltes del deporte rey permitan disputar un encuentro de fútbol a esos intempestivos horarios. Un Rayo Vallecano batallador y con muy buen posicionamiento sobre el terreno de juego , le complicó la vida sobremanera a un FC Barcelona en el Spotify Camp Nou. Los azulgranas solo pudieron derrotar al equipo franjirrojo con un solitario gol de Ronald Araujo a la salida de un córner. Fue uno de los peores partidos del Barça en la presente temporada. Y eso que Flick conocedor de la relevancia del choque alineó a su mejor once disponible. 




No se había cumplido el primer minuto de juego cuando Carlos Martín ya disparó solo ante el portero culé, menos mal que era Joan García. El mejor jugador del partido y el mejor portero de la liga actualmente. La marca individual sobre Pedri surtió efecto puesto que el canario no entró mucho en juego, tampoco Bernal consiguió controlar la medular azulgrana, y el tercero en discordia, Fermín, no tuvo el día y no le salió nada. El Rayo la tocaba mejor, dado que contaba con cinco centrocampistas y ningún delantero, ejerciendo Isi Palazón de falso nueve. Aun así el Barça dispuso de las mejores ocasiones de gol. Un robo de Rafinha que cabalgó solo hacía Batalla y la envió desviada, y otra del propio extremo brasileño, que realizó otro disparo que salvó el portero in extremis y se estrelló en el travesaño. 

Si la primera parte nos había parecido floja, en la segunda el Barça no hizo absolutamente nada. Ahora Íñigo Pérez invirtió los papeles y fue metiendo cambios ofensivos que le llevaron a controlar el partido más que el propio equipo local. Acabando con cuatro delanteros y dos mediocampistas y llevando peligro al área barcelonista. Solo la magistral actuación de Joan García impidió el empate de los vallecanos. Lo único que se puede salvar de este mal partido culé, son los paradones salvadores de Joan García, los tres puntos y el mantener la distancia de cuatro con el Madrid.

jueves, 19 de marzo de 2026

El Barça se merienda al Newcastle (7-2)

 El FC Barcelona ya está en cuartos de final de la Champions League. El equipo de Flick  destrozó al Newcastle por un contundente 7-2. Tras una primera mitad de toma y daca que finalizó con un 3-2 favorable a los locales llegó el vendaval azulgrana tras el descanso. Cuatro goles en 20 minutos destrozaron a las urracas que se las prometían muy felices visto lo visto en los 45 primeros minutos. Fue un encuentro de dos caras, la primera parte donde todo podía pasar tras el 1-1 de la ida y un segundo acto donde el Barça se empachó de goles. Siete goles que aún pudieron ser más de haber estado más finos Lewandowski y Lamine Yamal.




En el partido primaron las ataques sobre las defensas, al tiempo que el Barça se adelantaba en el marcador el Newcastle igualaba la contienda y cuando así parecía que se iba a llegar al descanso con el 2-2 (con goles de Raphina y Bernal) en la última jugada el VAR sancionó un penalti por agarrón claro a Rafinha. Lamine marcó para ir con ventaja mínima a los vestuarios.

Tras la reanudación el Barcelona arrasó a los ingleses. El ciclón catalán asoló la paupérrima zaga blanquinegra. Fermín anotaba el cuarto, tras brillante salida de balón de Gerard Martín. Lewandowski anotaba su doblete particular, goles que necesitaba el killer polaco como el comer. Rafinha culminó el siete para el descosido total del traje inglés. Necesitaba el Barcelona un partido como este, sobre todo una segunda parte como la que disputaron con portería cero y cuatro goles como cuatro soles. Ahí se vislumbró contundentemente el poderío del Barça en ese segundo acto y no en el partido de ida ni en la primera parte contra el Newcastle. En cuartos de final ya espera el Atlético de Madrid.

lunes, 16 de marzo de 2026

Mucho Barça para tan poco Sevilla

 El FC Barcelona goleó al Sevilla CF en el Camp Nou. Un 5-2 sin paliativos en lo que pareció más un entrenamiento de puertas abiertas que un partido correspondiente a la vigésimo octava jornada del campeonato liguero. El Barça se lo tomó como un calentamiento antes del partido decisivo ante el Newcastle el próximo miércoles. A Flick todo le salió bien manita de goles descanso para la mayoría de los jugadores y su gran valedor Joan Laporta revalidó la presidencia del club. Si hay que poner un pero sería que un equipo frágil e insulso como el sevillista le marcó dos goles en los dos tiros a puerta que realizó el conjunto andaluz. 

João Cancelo que estuvo imponente en el lateral cambiado fue el que desató las hostilidades provocando dos penaltis por el extremo izquierdo. Ambos fueron transformados por Rafinha el primero a lo panenka y el segundo de tiro raso y ajustado. El dominio de los locales lo ratificó Dani Olmo que remató al fondo de las mallas un buen centro de Rafinha. Cuando todo parecía sentenciado en el último suspiro de la primera mitad el Sevilla cortó distancias por medio de Oso. Ahí se vio que Cancelo está para brillar media hora, pero no para aguantar 45 minutos a ritmo de primera división.

Pese a ese gol tras la reanudación Pedri se quedó en el banquillo y entró Fermín al cual se le vio con ganas, y al poco rato filtró un asistencia magnífica y precisa para que Rafinha culminase su hat-trick particular. También hizo una jugada similar para Lewandowski pero el polaco ni está para los penaltis ni para el mano a mano contra el portero. Cancelo, como ya había repuesto fuerzas en el descanso, se marcó un jugadón que valió el quinto para los azulgranas. Otra vez en el último suspiro llegó el segundo del Sevilla, producto de la relajación y de tener la cabeza en la Champions. Lamine Yamal jugó los últimos veinte minutos para alegría del respetable y para celebración de la apertura de nueva grada del Spotify Camp Nou.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Un Barça agotado empata in extremis en Newcastle

 El FC Barcelona salvó los muebles en Champions ante el Newcastle en el partido de ida disputado en Saint James Park. La fatiga, tras los duros choques contra Atlético y Athletic Club, pasó factura al conjunto de Flick. El empate a uno final fue lo mejor de la noche en un partido para olvidar. Uno no recuerda un Barcelona tan malo desde hace décadas. Sin fuerza, sin empuje, sin energía, sin control, sin coordinación, solo hubo una defensa bastante ordenada. Solo Lamine Yamal en el último segundo del partido pudo rescatar a un Barça completamente perdido, y que dejó muchas dudas. 




Excesiva intensidad en los últimos partidos y demasiados lesionados para un Barça cogido con alfileres. La baja de Gavi ya se da por amortizada, pero las de Frenkie de Jong, Koundé, Balde y Eric García se hicieron notar en demasía, pues son jugadores de muchísimo peso en la actual plantilla. El Barça salió al feudo inglés contemporizador, ya se vio desde los primeros instantes en los que Joan García jugaba todos los balones en largo, cosa que jamás se produce. Flick pretendía contrarrestar el empuje de las urracas y no perder energías sacando el balón jugado desde atrás. Le valió en el plano conservador pero no en el atacante, puesto que el Barça solo disparó una vez a puerta en todo el partido. Dos, contando el penalti que transformó Lamine.

Los azulgranas se vieron superados en todo momento, no ganaron ningún duelo, todo estaba supeditado a lo que hiciesen los locales tan solo la figura de Pedri emergía en un mar de jugadores blanquinegros. El agotamiento del Barça se puso de manifiesto en su máxima expresión en el minuto 86, cuando Araujo tieso de los gemelos se quedó fuera del campo y el gol de los británicos llegó por el lateral derecho que defendía el uruguayo. Una remontada más en el Camp Nou no era plato de buen gusto, pero en el instante final Dani Olmo, con un requiebro estratosférico, provocó el penalti que transformaría el genio de Rocafonda en el 1-1 definitivo. Un resultado interesante y sanador, a tenor de lo vivido sobre el césped de Newcastle.