Ya no cabe duda alguna hay una conspiración de manual para perjudicar al FC Barcelona y que el Madrid gane LaLiga. Da igual que al equipo merengue lo entrene el "matao" de Arbeloa, hay una confabulación bárbara en todos los estamentos, empezando por el arbitral, Florentino mediante, y con la televisión basura del Madrid TV echando mierda allá por donde pasan.
Esa manipulación aberrante planea en el ambiente en esta liga. La consigna es pitar en contra del Barça, anular goles legales, modificar líneas de fuera de juego aunque se tarde ocho minutos en tirarlas, y mirar para otro lado en los piscinazos que hacen los jugadores del Madrid, con sus consiguientes penaltis inventados. El Florentinato y la puesta en marcha del ventilador para esparcir mierda está funcionando. De la Copa están eliminados por el Albacete y en la Champions Florentino todavía no puede extender sus tentáculos manipuladores, así que, por lo civil o lo criminal, hay que regalarles esta liga, favoreciéndolos en todo lo que se pueda y perjudicando al Barça allá por donde vaya.
El Barça, realizando un pésimo partido, perdió por 2-1 en Girona, frente a un conjunto local que fue mejor. Pero por si acaso no bastaba allí se presentó Soto Grado para ayudar en todo lo posible a caer al equipo azulgrana. Un árbitro con unos precedentes muy sospechosos contra el Barcelona. Las dos acciones en las que perjudicó al equipo de Flick, fueron: cuando Lamine lanzó el penalti al poste y los jugadores del Girona entraron en el área antes de que disparase, y no mandó repetirlo. Y la más grave, en la segunda mitad con el 1-1 en el marcador no sancionó un claro pisotón sobre Koundé,que era susceptible de revisar por el VAR y anularlo, pero no se hicieron ni una cosa ni otra, y la jugada acabó en el segundo gol de los gironís . Fue un escándalo, teniendo en cuenta que hubo un agravio comparativo ya que el mismo Soto Grado anuló un gol del Barça en otro partido por pisotón de Koundé a un jugador del Rayo. Una vergüenza de una magnitud descomunal. Y si nadie para esto, los robos al Barça y los penaltis para los piscineros Vinicius y Mbappé, desde el comité de árbitros o desde otro testamento, la liga ya tiene un indigno dueño.



