domingo, 20 de septiembre de 2026

El Sevilla aprieta hasta que el Barça le sacude

 

El FC Barcelona derrotó a domicilio al Sevilla CF por 3-1. Fue el primer equipo en el campeonato liguero que le plantó cara al Barça, solo pudo hacerlo los primero 45 minutos, pero lo hizo, con mucha presión, muchas piernas y mucho apoyo del Sánchez Pizjuán. El segundo acto fue azulgrana de cabo a rabo, con una exhibición de Rodri en la medular y una actuación excelsa de Raphinha en ataca, el “9” que no tenía el conjunto de Flick acabó marcando un hat-trick perfecto. El segundo consecutivo en los dos últimos partidos. Y hay que resaltar también el brillante partido del megacrack mundial, Lamine Yamal, que, sin marcar, dio dos asistencias de gol, tiró al poste y volvió loca a la zaga sevillista.




El encuentro comenzó con un alto ritmo por parte de los dos equipos. Ambos conjuntos lo daban todo a pesar del calorazo que presidía la noche sevillana. Por primera vez en este arranque de curso daba la impresión de que el Barça estaba un tanto maniatado, la presión de los locales era asfixiante y los culés no podían desarrollar su fútbol de salón. A pesar de todo, Lamine se buscó su lugar favorito en la frontal y solo Vlachodimos con las yemas de los dedos evitó el primer tanto, desviando el esférico al palo. Los de Luis García salieron respondones y al cuarto de hora un centro de Correia lo cabeceaba Fofana a la escuadra, batiendo a Livakovik, en su debut con el Barcelona. No tardó en responder el pichichi de LaLiga, que dejó sentado a su par en el área pequeña y empató el duelo. Así con esa igualdad en el electrónico y en el juego se llegó al descanso.

Tras la reanudación y sin cambios, solo hubo un equipo sobre el campo, el Barça se hizo amo y señor del partido, y comenzó su acoso y derribo. Ora Lamine, ora Raphinha, los visitantes masacraban con sus acometidas al Sevilla, que ahora parecía un gigante con los pies de barro. Lamine baila sobre la hierba y traía a mal traer al lateral y a sus dos ayudas. De una de estas centró al lugar donde siempre aparecen los killers y allí, justo, emergió Raphinha para poner por delante a los suyos de certero cabezazo. La máquina blaugrana ya no se detuvo hasta el final. A pesar de la más que notable primera mitad de los sevillistas en el segundo acto les podía haber caído la del pulpo, a poco que Lamine, Gordon o Fermín hubiesen estado más finos. Solo Raphinha, en estado de gracia permanente, lanzó un córner al palo y se permitió horadar de nuevo la portería local, para culminar su triplete, tras pase filtrado de Lamine y definición mágica del brasileño. El Sevilla trataba de revertir la situación con varios cambios, pero es que su rival sacaba a Olmo, Adeyemi, Gabriel Jesús, … y contra eso poco pudo replicar. La única nota negativa fue la lesión de Christensen. El Barça se va al parón con pleno de puntos y pletórico de fútbol y goles.

jueves, 17 de septiembre de 2026

El Barça le hace un siete al Racing

 

Llevaba 14 temporadas el Racing de Santander sin jugar en el Camp Nou. La espera se hizo larga, pero no fue, a buen seguro, la deseada. Nada menos que un 7-2 le endosó un pletórico FC Barcelona para celebrar el retorno de los racinguistas a la Liga de las Estrellas. No fue un retorno acogedor a la élite para uno de los clubes fundadores, pero en esta ocasión les tocó bailar con la más fea. Fue un Barça coral, una máquina de golear, al que encima todo le sale bien, quitas al vitoreado Gordon, sale Adeyemi en su puesto y actúa como si fuese un crack mundial, sacas a la revelación de turno de la cantera, Xavi Espart, y colocas en ese lateral a Cancelo, y te marca dos golazos, a modo de mísil tierra-aire, desde fuera del área. Todo sale cara. Han empezado LaLiga bendecidos de lo lindo.




Así los cántabros no tuvieron más remedio que capear el temporal. Inexorablemente el que caía del cielo en forma de diluvio e indefectiblemente el futbolístico, que les venía desde la tierra. El vendaval azulgrana fue masacrando lentamente al conjunto de José Alberto López. El propio entrenador montañés comentaba apesadumbrado al final del duelo, que parecía que, si sus jugadores marcaban o acortaban distancias en el electrónico, el Barça se enrabietaba e iban como furiosos al ataque. Vamos que vino a decir que es mejor no cabrearlos.

Los goles se iban sucediendo sin solución de continuidad. Cancelo inauguró el marcador con un zapatazo desde la frontal (luego metería otro). Raphinha era objeto de penalti, que transformaba él mismo. Acortaba distancias Gueye, tras mal entendimiento de la zaga culé. Joao soltaba otro “cancelazo”, este aún más lejano para el 3-1. Raphinha anotaba el cuarto tras pase filtrado de Dani Olmo. Adeyemi forzaba un penalti (luego forzaría otro). Esta vez le tocaba a Lamine Yamal, que erró el lanzamiento. Tras el paso por vestuarios, con el cambio de Szczesny por el lesionado Joan García, los locales metieron la quinta y el quinto, obra de Raphinha de penalti. Szczesny se hizo un lío con los pies y Zabiri le robó el balón y lo empujó para el 4-2. El sexto llegó tras asistencia de Lamine, para que Gabriel Jesús la colocase en la escuadra con un toque de interior exquisito. La lluvia no arreciaba y el festival de goles tampoco. Faltaba el de Lamine, que lo buscó con ahínco, tras fallar un penalti, lanzar un tiro al poste, y anularle un golazo con pase a la red incluido por fuera de juego. Y llegó, llegó de manera inmisericorde, el genio de Rocafonda anotó el séptimo, tras asistencia de Adeyemi, para confirmar que este Barcelona es una trituradora, una máquina perfectamente engrasada que ha logrado algo histórico en un inicio liguero, donde nunca había ganado sus siete primeros partidos disputados.

domingo, 13 de septiembre de 2026

El Barça sigue feliz y golea al Levante en el Ciutat

 

Goleó y sesteó el FC Barcelona en el Ciutat de Valencia ante un combativo Levante que no dio su brazo a torcer ni cuando iba 0-3 en el marcador. El resultado final es un tanto engañoso, pues los visitantes acabaron pidiendo la hora, hasta el minuto 92, cuando Adeyemi se creyó Ronaldo “el bueno” y arrancó desde la medular hasta la portería contraria para sentenciar el duelo con un gol de bandera. Tampoco es susceptible de jugar de manera preciosista todos los encuentros de la temporada, ni mucho menos uno a las cuatro de la tarde con 30 grados. Y así fue, el Barça no lo bordó como nos tenía acostumbrados. Arrancó meritoriamente con control del esférico y gol tempranero de Xavi Espart a los 5 minutos de partido. Siguió moderadamente bien, sin presumir, pero Raphinha es mucho Rafa, y se fue de su marca, regateó al portero, para asistir a Lamine Yamal, que solo tuvo que empujarla a puerta vacía. El 0-2 relajó a los azulgranas, que ya no llegaban con tanta claridad a la meta contraria, mientras los locales sí se aproximaban, timoratamente.




Tras la reanudación los de Flick prosiguieron a velocidad de crucero. Les favoreció un penalti provocado por Lamine nada más comenzar el segundo acto. Lo transformó el propio genio de Rocafonda. El sesteo culé iba en progresión aritmética. Eso y los cambios introducidos por el alemán, con tres de un golpe y rompiendo la estructura tradicional del propio entrenador teutón, desorientó al Barcelona, que iba refrendando como las nuevas piezas del engranaje no rulaban finas, ni engrasadas. Se nota en demasía si quitas a Lamine, ya que tienes a dos rivales en la banda izquierda que pueden jugar más y defender menos. El caso es que en el río revuelto sacaron la ganancia los pescadores granotas. Dos goles en nueve minutos les catapultaron en la búsqueda de los puntos que el mercado levantinista ya daba por descontados. Las dianas locales llegaron tras sendos errores de Espart y Bernal, que indefectiblemente aprovecharon Romero y Brugué para acortar distancias. Desde el banquillo catalán se dieron órdenes expresas de mantener la posesión con triangulaciones y sin rizar el rizo. El verso libre Adeyemi desoyó las indicaciones y se marcó un eslálom que finiquitó el duelo en el añadido.

Toque de atención para el líder, que deberá ser más consistente a lo largo y ancho de los partidos. Nada que objetar en los dos goles encajados tras sendos errores de los chavales de la cantera. Les hará, a ambos, mejores peloteros de lo que ya son. Eso sí el pleno al quince en las cinco primeras jornadas ligueras refuerza el trabajo realizado, ya le tocará a Flick la pedagogía y leerles la cartilla. A veces también toca sufrir en esto del fútbol.

jueves, 10 de septiembre de 2026

El Feyenoord también reclama su manita (5-1)

 Volvió a repetir el FC Barcelona su habitual manotazo al rival. Esta vez fue en el estreno de la Champions League contra el Feyenoord. Un 5-1 aplastante que dejó noqueados a los neerlandeses. Bajo una lluvia torrencial de inicio el Barça siguió a lo suyo,estoy es:  divirtiéndose. Los de Van Bronckhorst poco pudieron hacer ante este conjunto de Flick en estado de gracia desde que se comenzó esta nueva temporada. Inauguró el recital el desatado Raphinha, que volvió a anotar un doblete, en este caso lo empezó de manera espectacular, tras un recorte sublime de esos que recordaron a Messi cuando sentó a Boateng, solo que el jugador brasileño del Barça ahora lo hizo con dos, el más difícil todavía.




Adeyemi, que sustituyó a Gordon, también se quiso apuntar a la fiesta y pagó a Flick de buena manera, con un golazo desde la frontal del área. El Barça cogió la manija del encuentro desde el primer instante, y de la mano de un imperial Rodri volvió a darle sentido a todo el juego azulgrana. Lamine tampoco quería desentonar y estuvo fino en ataque y en defensa, inclusive se permitió el lujo de marcar su primer gol de falta con la zamarra culé. Los jugadores del Feyenoord poco podían hacer ante la avalancha blaugrana, aun así tuvieron tiempo para marcar algún gol anulado en fuera de juego y anotar otro, merecidamente, tras su persistencia en ataque, a pesar de ir 3-0 en contra. El tanto lo anotó Steijn. 

Peldri y Raphinha se apoyaron el uno en el otro para que el canario metiese el cuarto y aún hubo tiempo para que Gabriel Jesús, que acababa de salir, peinase un magnífico centro de Lamine Yamal, que a sus 19 años ya estrenaba el brazalete de capitán, para rubricar la goleada, y situar al Barça muy arriba en la clasificación de esta primera jornada inaugural de la Champions.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Toda la lírica, Fermín y Lamine devastan al Valencia

 

Mestalla entera asistió pasmada al soliloquio preciosista del FC Barcelona de Flick. Igual les dio que les pusiesen el partido a las cuatro de la tarde y con 35 grados. Tampoco extrañaron al manido “9”, pues llevan 17 goles en cuatro partidos disputados. Y es que el Barça deslumbró en la ciudad del Turia, exponiendo, con claridad meridiana, la enorme diferencia entre el líder de LaLiga y el colista. El ejercicio de impotencia de los “chés” fue descomunal, pues el Barcelona les endosó un 0-5 de escándalo, pero una docena de tantos a favor de los culés no extrañaría a nadie de los que vimos el duelo, ya que a esa “manita” se le podría haber añadido el tiro al larguero de Rodri, por fin titular, los dos postes de un Fermín desatado, más los fallos de los delanteros azulgranas, más el típico golito anulado por una uña en fuera de juego, y cómo no algunas intervenciones meritorias del portero Dimitrievski.




A pesar de todo el despliegue futbolístico y del buen quehacer de los catalanes, es inevitable hablar del hundimiento de los locales y de la mala gestión de la entidad, en otros tiempos, no tan lejanos, un equipo puntero y de la parte de arriba de la tabla. Si a eso le sumas unas cuantas lesiones y que te visita el ciclón azulgrana, la combinación de todos los factores te puede pasar por encima. Y eso mismo les ocurrió a los de Corberán, que fueron un pelele en manos de un Barça con mucha hambre, que vivió el debut de Rodri en el once inicial, y, por cierto, no lo hizo nada mal el chaval, por algo viene de ser nombrado mejor jugador del Mundial. Tiene pinta que hará mejor, de lo que ya son, a sus nuevos compañeros.

Lamine Yamal inauguró el marcador con una vaselina con el exterior. Fermín, de colocado y cruzado zurdazo anotó el segundo. El 0-2 era la mejor noticia para el Valencia. Tras la reanudación los visitantes encontraron menos rival, y mira que era difícil encontrarlo, pero sí, el Barça fue amo y señor, creando innumerables ocasiones de gol, y masacrando la frágil defensa blanca. Así fueron cayendo los goles de Raphinha, Pedri y Lamine. Hasta Gabriel Jesús, que salió unos minutos, estuvo a punto de anotar su primer gol con su nuevo equipo. Y es que el asedio blaugrana fue ininterrumpido durante todo el segundo acto, culminando así, su tercera “manita” en cuatro encuentros jugados, y refrendando su liderato de manera sólida en esta liga.