lunes, 11 de mayo de 2026

El FC Barcelona canta el alirón ante un gris Madrid

 El FC Barcelona celebró el título de Liga en el Camp Nou. El trofeo número 29 fue especial, ya que lo levantó en su casa, delante de su afición y jugando contra el eterno rival, un Madrid inoperante y gris, que bajó los brazos antes de comenzar el clásico. Hansi Flick, que levantó su segundo título, Hansi Flick, que levantó su segunda Liga consecutiva en dos temporadas, supo motivar a los suyos para este duelo, cosa que no supo hacer Arbeloa, demasiado verde para estas batallas. Los azulgranas son un equipo, mientras el Madrid es un conjunto de estrellas y buenos jugadores. Los soldados de Flick se comportan como una máquina bien engrasada, cuajada a base de jugadores de la cantera, solidarios y agresivos desde el portero hasta el delantero centro, con los automatismos de un conjunto campeón, y con la confianza en un entrenador, que manda y deja hacer. Ni con las ausencias de dos jugadores clave, como Lamine Yamal y Raphinha, se nota un bajón en la intensidad. De hecho, el sustituto de Lamine, Rashford anotó un golazo de falta directa a los 9 minutos, de esos que se ve uno al año desde que se fue Messi. En el 18 Dani Olmo, dentro del área, hacía una dejada-asistencia de tacón que Ferrán Torres machacaba doblando la manopla de Courtois.




El portero belga volvía tras su lesión y evitó una goleada de los locales, ya que, si entra el tercero, aquello habría acabado en goleada sí o sí. Con el 2-0 el combinado merengue aún estaba a un gol de meterse en el partido, pero era una tarea harto complicada, porque todas las virtudes que hemos enumerado antes de los culés, brillan por su ausencia en este Madrid. Con jugadores como Mbappé o Huijsen que se borran de un partidazo como este, con otros como Tchouaméni y Valverde que se lían a puñetazo en los días previos al encuentro, sin mediocampistas que organicen algo de juego, y con un entrenador que ya era mediocre en el Castilla, donde perdía más partidos de los que ganaba. Un desastre global en líneas generales.

Y esa comparativa a la que hacemos referencia, fue odiosa a lo largo de la presente campaña, y se puso aún más de manifiesto en este duelo. Así que solo era cuestión de ver cuánto aguantaba el Madrid antes de caer a la lona. Lo hizo en el minuto 18, y pese a que se levantó solo lo hizo para seguir encajando golpes. Ni devolverlos pudieron los blancos, y eso que contaban con el insigne púgil Tchouaméni. Quedaban 70 minutos mínimo, pero entre Courtois y algún que otro empacho de balón, -dos veces estaba Fermín solo para empujarla y no se la pasaron-, el electrónico ya no se movería. Pedri contemporizó y movió la pelota a su antojo, u otrora no la movió. O la escondió. El caso es que el partido languidecía entre “olés” y “boti boti boti” el Barça se apuntó otra liga. Merecida. La liga de Flick, de Pedri, de Lamine, … y la de un Barcelona coral que al finalizar el clásico sacaba 14 puntos al Madrid. ¡¡¡Enhorabuena y Visca el Barça!!!


domingo, 3 de mayo de 2026

El Osasuna tampoco es rival para el Barça

 

Venció el FC Barcelona en un feudo complicado como es El Sadar. Derrotó por 2-1 con autoridad y solvencia al Osasuna. No lo tuvo fácil el conjunto de Flick, de hecho, con las bajas de Lamine Yamal y Raphinha, dos de los mejores extremos del mundo, nunca es sencillo ganar, y menos en un campo difícil con una afición que empuja, aunque vaya perdiendo 0-2.  Flick dispuso sobre el césped a los mismos que jugaron en Getafe, salvo el sancionado Koundé. La medular con Pedri y Gavi se impuso a la local, que tenía que perseguir sombras. Las bandas barcelonistas, tan fructíferas en otras ocasiones, languidecían ante la inoperancia de Roony y la caída al centro de Fermín. Eso sí, el Barcelona dominaba sobremanera el control del esférico.




El primer acto pudo caer del lado de los locales, que a punto estuvieron de ponerse por delante en el marcador, de no haber estado Joan García bajo palos y de no encontrarse con el poste un disparo ajustado de Budimir. Pero el Barça había ido a Pamplona a sentenciar definitivamente la liga, y mostró su solvencia y su perseverancia en el empeño. Y no fue el delantero local, y sí un gran Lewandowski, que no había recibido más que melones al área, hasta que salió Rashford y le puso un centro medido a la cabeza, que el polaco remató como mandan los cánones y quizás como solo él sabe rematar. La euforia la rubricó Ferrán Torres en el 86 con gol tras asistencia de Fermín. Ahí los azulgranas se sintieron campeones y así se lo cantaron los culés presentes en el campo rojillo. Ni el gol de Raúl García ni el tiempo de alargue modificaron el escenario de algarabía. En la grada sonaba el “boti boti boti madridista qui no boti”. Ya está más próxima la liga número 29. La segunda de Hansi Flick.

domingo, 26 de abril de 2026

El Barça derrota al Getafe en el Coliseum

 El Getafe siempre es un hueso duro de roer, sobre todo en su estadio del Coliseum. El FC Barcelona supo lidiar contra esa visita al dentista, bajar al barro y luchar contra las adversidades, entre ellas un césped bochornoso, en el cual la pelota daba saltos como un conejo, pero como estaba justo en el límite de altura pues... a jugar. Los goles de Fermín y de Rashford hicieron justicia en el marcador. Fue un Barça muy superior en lo futbolístico y que consiguió igualar la intensidad de los de Bordalás, superando en todo momento las patadas y tarascadas de los getafenses. Fue un triunfo merecido y de prestigio ya que a las tremendas bajas de Lamine Yamal y de Rafinha, se une que los azulones se hacen fuertes en su campo y que al Barça no se le da bien jugar ahí en los últimos años. 




El azulgrana Pedri dio una exhibición sobre el pésimo césped madrileño, jugó, contemporizó, repartió juego, defendió al máximo nivel, y como colofón metió un pase filtrado escandaloso para que Fermín se quedase solo ante David Soria y lo batirse por bajo, era el tanto que inauguraba el electrónico y que se producía en ese último minuto psicológico de la primera parte.

Tras la reanudación el Barça siguió tocando y tocando el esférico. El "Geta" no ha inquietaba en exceso la meta defendida por Joan García. Lewandowski se las tenía con Domingos Duarte, en un duelo particular en el que el polaco  no se le quitó de la chepa del polaco en todo el partido. Flick introdujo cambios, el partido estaba para Rashford. En el británico aprovechó un pase en largo de Lewy para recorrer tres cuartos de campo y anotar su touchdown particular. Era el cero dos y la sentencia definitiva en el minuto 74. Pedri siguió mandando en el centro del campo y cuando fue sustituido se llevó la ovación del estadio, como premio a su sobresaliente actuación. El Barça ya empieza a entonar el alirón, tras sacar 11 puntos al Madrid con 15 por disputar.

jueves, 23 de abril de 2026

El Barça da un pasito más hacia el título

 El FC Barcelona derrotó por la mínima al Celta de Vigo (1-0) y dio un paso más en su lucha por conseguir la liga. Fue una victoria ajustada, en parte porque el Celta realizó un notable partido en el Camp Nou dominando al Barcelona en varias fases del juego y en parte por el VAR que decidió anular un gol legal de Ferrán Torres, que en directo pareció gol, en la repetición se vio que era gol legal y en el VAR con los dibujitos también era gol legal. Pero son esas cosas de alargar la bota de Lewandowski y otras tantas parecidas que parece que solo le tocan al Barça en esas recreaciones a la carta. De haber empatado los vigueses en el tramo final se habría armado un buen lío, gracias a la malísima y gravísima interpretación del árbitro del VAR.

Fue un 1-9 y de penalti justo, pero muy dañino porque en la falta cometida sobre la Lamine Yamal, le lesionaron en el muslo y el músculo se resintió aún más tras lanzar el penalti. Eso sí, Lamine prestó un último servicio al Barça anotando ese gol en el último minuto de la primera parte. Que a la postre significaría los tres puntos y sacar una ventaja de 9  al Madrid cuando solo restan 18 en disputa. 




Al conjunto celeste no apareció afectarle en exceso la eliminación en la Europa League ante el Friburgo, puesto que jugaron con su mejor fútbol, pero con falta de mordiente en ataque. Los de Giraldez incomodaban mucho al Barça en su salida del balón, se lo robaban y tocaban y tocaban el esférico, pero sin excesiva profundidad. 

En el segundo acto Fermín sustituyó a Gavi y el centrocampista le dio una notable presencia ofensiva al Barça. Se puede decir que le dio otro aire al partido. Rashford y De Jong entraron para mejorar las prestaciones culés, pero el marcador ya no se movería. Para dejarlo a cero para los celtiñas estaba Cubarsí, que no dejaba pasar a nadie al área de Joan García. El Barça está ahora más cerca del título solo que pagó un peaje muy caro con la lesión de Lamine Yamal, que igual ya no vuelve a aparecer en esta liga.

miércoles, 15 de abril de 2026

El Barça es superior, pero cae con honor en el Metropolitano

 Dada la relevancia y la intensidad del duelo Atlético de Madrid - FC Barcelona la UEFA dispuso a uno de sus mejores colegiados para mediar en este choque de trenes, el francés Turpin. No estuvo a la altura. La cagó varias veces. Imperdonables errores para unos cuartos de final de la Champions. Expulsó a Eric García, VAR mediante, cuando él le había sacado amarilla en primera instancia. Existe la duda razonable de si puede llegar Koundé o no, siempre existirá la duda, sin embargo en un hecho fehaciente de un patadón en la cara a Fermín no pitas penalti y en un empujón flagrante a Dani Olmo cuando va a fusilar al portero no pitas penalti. Vergonzoso. Se mire por donde se mire, vergüenza mayúscula.




Dicho lo cual  no podemos decir que es injusto que el Atlético esté en semifinales, ya que el Barça cometió el doble error de quedarse con diez jugadores en la ida y en la vuelta. Como no es menos cierto que el Barcelona fue superior a los colchoneros en la mayoría de los minutos de toda la eliminatoria. De hecho en el Metropolitano arrasó al Atlético y solo el patadón de Musso a Fermín en toda la cara, cuando ya ganaban 0-2, supuso ese punto de inflexión y de enfriamiento para los azulgranas. Fue como si el "Cholo" hubiese pedido tiempo muerto tras el parón para atender la hemorragia nasal de Fermín. Hasta ahí el Barça estaba barriendo a los locales y con dos goles de Lamine Yamal y Ferrán Torres había igualado la eliminatoria. Ese intervalo benefició doblemente a los rojiblancos, primero porque evitaron el penalti y después porque detuvieron el partido un buen rato. Los de Flick lo pagaron con una contra y el gol de Lookman que a la postre valdría el pase. 

De nada sirvió después que Lamine se echase el equipo a las espaldas, que Ferrán anotase un gol anulado por fuera de juego o que Araujo en el último minuto enviase fuera un cabezazo cuando estaba solo en el área pequeña. Ni tampoco la improductiva victoria por 1-2 para los culés. La suerte ya estaba echada. El maléfico Turpin había inclinado la balanza lo suficiente para imposibilitar al Barça a luchar por esta Champions. No supo aprovechar su dilatada experiencia, se cargó el partido, aún más, en ese minuto 79, y eso no es justificable, si hubiese tenido sensatez para dejarlo en amarilla en base a su percepción como árbitro top y no a una imagen poco o nada concluyente, habría ganado el fútbol y el espectáculo. Así, de la otra manera, lo estropeó absolutamente todo con su impudicia.