miércoles, 4 de febrero de 2026

Albacete, caga y vete

 El dicho popular para referirse a la ciudad de Albacete, donde en teoría no hay mucho que ver, reza Albacete: caga y vete. El FC Barcelona fue respetuoso y no realizó el acto escatológico, pero sí que estuvo a punto de cagarla en el último minuto dejándose empatar cuando iba ganando con un cómodo 0-2 en el Carlos Belmonte. Los que sí demostraron ser un poco caca fue un amplio sector amplio del estadio que se dedicó a pitar a la megaestrella mundial Lamine Yamal, sin ton ni son. Mucho sinvergüenza se dio cita ayer en el estadio manchego. Esta gente indigna e impresentable también debió cagar y marcharse. Comenzó el Barça fallando goles fáciles, como ya viene siendo habitual en los últimos encuentros. Rashford se quedaba solo ante el portero y la enviaba fuera por mucho. Tampoco Lewandowski, titular en esta ocasión, estuvo fino de cara a portería. Tuvo que ser Lamine el que abriese la lata a la media hora de juego, tras empalmar con rosca un buen centro de Rashford. Hasta entonces el Albacete lo había hecho todo correcto en defensa, fue su primer fallo en la zaga y con ese marcador se llegó al descanso.




En el segundo acto el Barça salió con más actitud e intensidad controlando el partido de la mano y de las botas de Frenkie de Jong, que está inmenso desde que no está Pedri por lesión y tiene que doblar fútbol y esfuerzos. El que también empieza a ver la luz al final del túnel es Araujo, que ejerció como capitán, estuvo rápido al cruce y como colofón anotó el segundo tanto de espléndido cabezazo a la salida de un córner. Los de Flick parecían tener controlado el encuentro a raíz de esa sustancial ventaja y tampoco los locales daban muestras de querer recortar en el electrónico. El Barça tocaba y tocaba y dejaba transcurrir los minutos. 

Los entrenadores de ambos conjuntos empezaron a mover sus piezas. Cuando parecía que todo acabaría así el conjunto manchego recortó distancias con un gol de Javi Moreno. La afición se lo creyó y empezó a empujar a los suyos. Hasta tal punto que Gerard Martín tuvo que emplearse a fondo y sacar un gol que ya casi estaba celebrando el Albacete. Y también el árbitro Munuera Montero por lo que se vio en las imágenes. Pero el marcador ya no se movió y el Barcelona estará en las semifinales de la Copa del Rey.

domingo, 1 de febrero de 2026

Un Barça fallón “sólo” le mete tres al Elche

 

El Martínez Valero fue testigo de una espectacular ofensiva del FC Barcelona, un ejercicio inmisericorde de acoso y derribo, una tromba de fútbol atacante, que tan solo devengó tres goles para las arcas culés. Un 1-3 que el Elche debe agradecer venerablemente como marcador definitivo, ya que los de Flick dispararon 30 veces a puerta. Lo más desolador fue que de esas 30 una docena fueron ocasiones manifiestas de gol. Esto es 12 clarísimas más 3 goles dejan un resultado de 1-15 tirando por lo bajo. Luego está lo de que con el décimo el Barça siempre suele bajar el ritmo y reservar esfuerzos, pero vamos a dejarlo en un 1-8 fácil. Y todo ello propiciado por un planteamiento temerario, no, lo siguiente a temerario, de Eder Sarabia, que fiel a su estilo presionó muy arriba, en muchos casos con sobremarcajes al hombre, y siempre con la zaga muy adelantada.  En resumidas cuentas como un “miniFlick”.




Los azulgranas con tantos espacios y tanta clase en las botas de sus jugadores dieron un recital de fútbol vertical, con numerosas ocasiones de gol, casi tantas como goles fallados. Ferrán Torres materializó un hat-trick de goles facilones fallados. Fermín hizo su doblete de errores particular. Menos mal que antes de todos esos desastres incocebibles Lamine Yamal ya se había desmarcado al espacio, había regateado a Iñaki Peña y había inaugurado el electrónico. Tanto fallo garrafal consecutivo propició que los locales empataran el duelo, con idéntica ruptura al espacio de Álvaro y gol, tras cruzársela a Joan García. Entra pifia y pifia de los visitantes Ferrán se “equivocó” y la introdujo entre los tres palos. Con esa increíble mínima ventaja se llegaba al descanso. Antes se habían apuntado al carro de las cantadas Raphinha y Dani Olmo.

Tras la reanudación entró Rashford por un Raphinha con molestias. El Elche reculó, viendo que le podían caer un saco de goles. Todos para atrás y a defender juntitos, como es menester cuando un equipo modesto recibe a un grande. Con todo, los visitantes prosiguieron percutiendo. Ferrán volvió a errar y ya hasta el estadio ilicitano demandaba a Lewandowski, que, aunque no marcase, así se prorrateaban los yerros de los delanteros. Rashford anotó el tercero, pero antes había tenido un desacierto grosero solo ante el portero, y otro no tan clamoroso. El líder, finalmente, se llevó los tres puntos para la Ciudad Condal, pero fue inadmisible fallar más que una escopeta de feria, porque una vez, contra la Real Sociedad tiene un pase, pero repetirlo a las dos semanas es una indecencia.

jueves, 29 de enero de 2026

Lamine despierta al Barça para meterse en el “topocho”

 

Un partido que era susceptible de goleada, por plantilla y por necesidad, se le complicó sobremanera al FC Barcelona. Y es un axioma fundamental del fútbol: antes de meter el tercero hay que marcar el primero. Tanto hablar de goles a cascoporro y en estas, que, sin darse cuenta, ya iba perdiendo 0-1 en el minuto cuatro ante un Copenhague que se frotaba los ojos de incredulidad. El imberbe de 17 años, Dadason, inauguraba el marcador tras la típica cagada defensiva de los de Flick. Un buen entrenador, que lo sería aún mejor si cediese un ápice en sus pretensiones de situar la línea de zagueros en el medio del campo, y cediese un tanto su anarquía mística para situarse en un metodismo lírico. Llamadme insensato, pero por lo que sea, por lo que sea, no funciona. Y no es normal que un equipazo como el Barcelona, aspirante a todo, esté un partido sí y otro también como puta por rastrojo.




Así pues, con el suspense de la torrija clásica, el Barça se metió en el Top-8 de la Champions con la enésima remontada. Cierto es que, si en la medular no dispones de Pedri y De Jong, dos de los mejores del mundo, generar fútbol y buscar diagonales y asociaciones es más complejo, pero no es óbice para hacer un fútbol tan pobre como el que ofrecieron los locales al Camp Nou en el primer acto. Solo un error de Lewandowski y un disparo de Eric García al larguero pusieron algo de picante a una insulsa mitad en la que no dieron la talla. La ausencia de un cerebro organizativo lastraba a los azulgranas.

Tras el paso por vestuarios el Barça salió dispuesto a revertir la situación, poniéndose manos a la obra desde el primer minuto. Ya con Bernal manejando los hilos al primer toque el juego fluyó más y mejor. Lamine Yamal desarboló a los daneses por el extremo derecho. Suya fue la asistencia para que “Lewy” solo tuviera que empujarla. El propio Lamine marcaba el segundo tras rozar en un defensa y hacer una parábola el esférico. El tercero llegó de penalti inexistente, cuando Lewandowski, solo, le pegó al aire y cayó desmayado (Lo del polaco es para hacérselo mirar, el tío que más cobra de la plantilla no puede fallar eso, ni tampoco el mano a mano con el portero, porque si sumas el del Oviedo en el último segundo, ya lleva un hat-trick de fallos solo ante el portero, si ahora yerra los penaltis y los tiene que tirar Raphinha, y solo mete la que tiene que empujar… pues lo dicho que hay que darlo una vuelta o dos). La pena máxima la transformó Raphinha. Culminó la goleada Rashford, de un lanzamiento de falta, de esos que tanto se echan de menos desde que no está Messi. Con esta victoria el Barça acaba 5º y pasa a octavos de final directamente.

lunes, 26 de enero de 2026

El Barça golea al Oviedo para seguir líder

 

No fue un partido cómodo para el FC Barcelona. El colista de la liga salió con ímpetu al Camp Nou, con presión alta y tratando de jugar la pelota desde atrás. Todo ello sorprendió y descolocó a los azulgranas, que esperaban un partido más sencillo contra el último de la competición, que no suele marcar ni un gol al arco iris, y que no solía tener ese estilo de juego, pero el nuevo entrenador traslada esa impronta a sus jugadores. Y los pupilos de Almada siguieron a pies juntillas las directrices de su míster. De hecho, lo hicieron tan impecablemente que se llegó al descanso con el 0-0 inicial. La ausencia de Pedri por lesión igualó la contienda, y los de Flick no se hacían con el control de la medular, Faltaba ritmo y velocidad de circulación del balón. El Barça realizó su primer disparo a puerta en el minuto 46, fue además un tiro escorado de Raphinha, sin muchas opciones de gol.




Tras la reanudación todos los problemas de los culés se solucionaron con dos errores de los carbayones en tan solo cinco minutos. Primero una presión altísima de Lamine Yamal propició una pérdida de la zaga, que acabó con el balón en los pies de Dani Olmo, que inauguró el marcador con un tiro potente y cruzado. La siguiente pifia azulona no tardó en llegar, una cesión al portero de Costas quedó cortísima. Raphinha lo aprovechó para robar y hacer una vaselina ante la salida desesperada de Escandell. Con muy poco el Barcelona sacaba adelante un partido que se le estaba atragantando. Y alguno ya se acordaba de las pájaras de la pasada temporada contra Las Palmas y el Leganés. Dos conjuntos con fútbol paupérrimo, que acabaron en Segunda, pero que se llevaron los tres puntos del Estadi.

Flick empezó a pensar en el decisivo partido contra el Copenhague en Champions y comenzó el carrusel de cambios. Todavía quedaba la guinda del pastel, cuando un centro de Dani Olmo lo empalmó un bien posicionado Lamine Yamal de media chilena. Un golazo espectacular para el mejor jugador del partido. Llegó una tromba de agua y granizo a pocos minutos para el final, y bajo la misma Rooney asistió a Lewandowski para el cuarto, pero no logró batir al portero, y Munuera Montero pitó el final del duelo, que devuelve al Barça al liderato de LaLiga.

jueves, 22 de enero de 2026

El FC Barcelona se acerca al “top 8” en Praga (2-4)

 

A seis grados no le debe apetecer jugar al fútbol ni a los pingüinos, menos a los futbolistas, y aún menos a los peloteros barcelonistas. Así se comprobó cuando Pedri no lograba entrar en juego y encima acabó pagándolo caro, con una lesión en el bíceps femoral. Para hacernos una idea del gélido panorama, el Slavia de Praga llevaba más de un mes sin jugar por el frío, que no son temperaturas para la práctica del deporte rey. Así pues, el FC Barcelona entró al terreno de juego, como no podía ser de otra manera, ¡frío! Le costaba a los de Flick hacerse con el control del partido, y mientras lo intentaban llegó un córner de estos que te preocupan cuando tienes en contra varios tipos cerca de los 2 metros de altura. Y los locales se adelantaron en el electrónico. Tocaba remar contra corriente y contra el frío.




Poco a poco los azulgranas iban haciéndose con el mando del duelo. Ese dominio se plasmó en el gol de Fermín, tras asistencia de De Jong. El propio chaval soltó un zapatazo desde la frontal para voltear el marcador. Ahí tienen la respuesta algunos incrédulos de por qué el Chelsea ofrecía 70 millones de euros por Fermín. La mala noticia es que los visitantes prosiguieron con su frágil defensa y a la salida de otro córner, otra peinadita y esta vez, autogol de Lewandowski con el hombro. Así se llegó al descanso, con el partido igual que empezó, con la dificultad de que el Barça necesitaba goles y quedaban 45 minutos menos. Y Lamine y Ferrán en la Ciudad Condal.

Tras el paso por vestuarios Flick no realizó cambios, los locales, sí, metieron dos efectivos de refresco, para seguir presionando como posesos, incluyendo presión individual a Pedri. El canario sufrió una lesión muscular y fue sustituido de inmediato. Su recambio, Dani Olmo, envió un mísil a la escuadra, nada más saltar al campo, y anotó el 2-3. Los suyos sí que supieron ahora defender la renta, también salió Araujo para refrendarlo desde la zaga, y no solo eso si no que la aumentaron, tras centro de Rashford y gol de Lewandowski. El 2-4 final y otros resultados de Champions ponen al Barcelona con 13 puntos en el puesto 9 de la tabla, y ahora parece más encarrilado, pero habrá que ganar y golear al Copenhague y esperar. Y todo ello sin los dos mediocampistas titulares, ni Pedri ni De Jong.