jueves, 17 de diciembre de 2020

El paciente Barça sale de la UCI

 

El FC Barcelona mostró una mejoría ostensible en su juego que le sirvió para derrotar a la Real Sociedad por 2-1, si bien acabó sufriendo y pidiendo la hora al colegiado. El conjunto donostiarra llegaba al Camp Nou con la vitola de líder de LaLiga, pero no pudo defender ese honor, sucumbiendo ante un Barça que fue mejor durante la primera hora de juego. Los de Koeman con su once tipo de los últimos partidos, incluido un destacado Pedri, desplegaron un fútbol brillante, al que no nos tienen acostumbrados, sobre todo durante la primera mitad del duelo.




Los locales llegaban a este partido liguero adelantado con la moral alta tras el triunfo ante el Levante. Era poca cosa, pero su rival arribaba al Estadi después de tres empates consecutivos. Y ya se sabe que los estados de ánimo influyen mucho en la vida en general y en el fútbol en particular. Se adelantaron en el marcador los txuri urdin, con gol de Willian José tras asistencia de Portu. Corría la media hora de juego y el Barça no se amilanó, respondiendo a los cuatro minutos con tanto de Jordi Alba, otro de los destacados. El propio lateral la sirvió franca para que De Jong anotase el segundo tanto. Gol de los llamados psicológicos, pues llegó al filo del descanso, desconcertando a los pupilos de Alguacil.

Tras la reanudación el Barcelona siguió dominando el esférico y el duelo, pero los errores garrafales de Griezmann avocaron a la parroquia azulgrana al sufrimiento. El delantero galo, que estrenaba dos trenzas ridículas, por fallar hasta erró un gol a puerta vacía, cuando solo había que empujarla. Mejor le iría si en vez de trenzitas irritantes, risitas a la cámara y bailecitos cargantes, se centrase exclusivamente en el fútbol. El error grosero cabreó a todos los culés del planeta, incluido “Tintín”, que lo quitó del campo inmediatamente, sacando a Trincao. Poco a poco los locales fueron reculando, mostrando sus dos caras de Jekyll y Hyde, y los blanquiazules comenzaron a tomar las riendas. Ahí emergió la figura de Ter Stegen que salvó a los suyos con el pie a tiro a bocajarro de Izak. El electrónico ya no se alteró, quedando los tres puntos en casa, alentando a un Barça que necesita de estas victorias para afianzarse en la parte alta de la tabla y seguir cogiendo confianza.

lunes, 14 de diciembre de 2020

Messi saca de un aprieto al Barça

 

El FC Barcelona venció por la mínima al Levante (1-0) en el Camp Nou, en un partido que tampoco será para el recuerdo, puesto que los azulgranas solo pudieron marcar en el minuto 76 a un equipo que está en zona de descenso. Los granotas aguantaron el 0-0 hasta los minutos finales, gracias a la espectacular actuación bajo palos de su portero Aitor Fernández, que lo paró prácticamente todo.




Los de Paco López empezaron incordiando en el Estadi y Ter Stegen tuvo dos sustos a dos disparos de jugadores levantinistas. Los locales lo intentaban con más intención que acierto, pero los disparos livianos de Griezmann y de Braithwaite no se traducían en tanto alguno. Messi también ponía toda la carne en el asador, pero el guardameta rival tenía el día y lo detenía todo. La resistencia de los visitantes se apagó cuando De Jong sustrajo el esférico en la medular, asistió con celeridad a Leo y este la cruzó, de fuerte zurdazo, al fondo de las mallas. Tras el gol el Levante lo intentó, pero no obtuvo premio, y el Barça dio muestras de debilidad sacando a Umtiti en lugar de Griezmann en el 88, y así acabó, tristemente, pidiendo la hora.

Con esta pírrica victoria el Barça se acerca a nueve puntos de la cabeza. Un mundo, vamos. Así que no se entiende demasiado como cierta prensa catalana habla de que el equipo se mete en la lucha por la liga, cuando uno lo ve más cerca de descoserse que de aproximarse a título alguno. Es más, se sigue vislumbrando que Messi es el que sigue tapando vías de agua, pero no hay una mejora fehaciente y el equipo de Koeman sigue a la deriva, y a corto-medio plazo seguirá abonado, al sufrimiento.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

El Barça también se desangra en la Champions

 

Este FC Barcelona está muerto en vida, no da para más. Los fichajes no han dado el resultado esperado, las lesiones lastran al equipo, el entrenador tampoco estaba preparado para dirigir un gran transatlántico y por si fuera poco el vacío institucional, sin presidente, no propicia el mejor clima en el entorno. De esta guisa el Barça iba naufragando en LaLiga y viento en popa en Champions, con cinco victorias en otros tantos encuentros disputados, pero hete aquí que en el último partido de la liguilla ha sucumbido con estrépito por 0-3 en el Camp Nou ante una Juventus, que tampoco es nada del otro mundo.




Este varapalo en la máxima competición continental le deja segundo de grupo y prácticamente eliminado en octavos, puesto que no se le ve capaz de competir con ninguno de los primeros de grupo de esta temporada. Y no es una premonición, es que llevamos presenciando batacazos azulgranas en las últimas tres ediciones del torneo. Decir también que son harto estrafalarios los titulares de la caverna apostillando que “Cristiano hunde al Barça”, pero no nos podemos dejar engañar, el luso marcó dos goles de penalti y para de contar. Es obvio que él no hunde al Barça, porque este Barcelona se hunde solo.

El resumen del duelo contra "La Vecchia Signora" lo realizó a la perfección Griezmann, debe ser que se le da mejor analizar derrotas que jugar al fútbol. A poco. Y fue, según el delantero francés, que: “No hemos estado. Nos han pasado por encima en la primera parte. Falta de ganas, de actitud, de querer defender, de querer atacar. Todo mal”. No se puede definir mejor y con mayor brevedad. Lo grave, por matizar algo, es que lo diga un jugador que ha estado sobre el césped del Estadi haciendo, mejor dicho no haciendo, todo eso . Muy grave. El caso es que la goleada vergonzante deja al Barça muy tocado para pelear por títulos esta temporada, devengando un futuro a corto plazo nada halagüeño. Es duro afirmarlo con tanta contundencia, pero este Barça no aspira a nada. Absolutamente a nada.

lunes, 7 de diciembre de 2020

El Barça exhibe su inestabilidad en Cádiz

 El FC Barcelona cayó estrepitosamente ante un recién ascendido como el Cádiz por 2 a 1 . Este equipo de Koeman tiene una espectacular capacidad para regalar triunfos por doquier. No es necesario tan siquiera ni que los contrarios anoten un gol, los azulgranas son capaces de anotar uno en propia meta y de regalar el segundo en bandeja tras una serie de estrepitosas cantadas.




Y eso que los culés ya estaban advertidos de la peligrosidad del equipo gaditano contra los grandes de esta liga. Ya les habían dicho que los amarillos plantaban dos líneas de autobuses y presionaban como cosacos con la solidaridad por bandera. Pero fue igual, todo lo que podía salir mal salió mal y a los 8 minutos ya estaban abajo en el marcador con un gol en propia meta de Mingueza. Los blaugranas dominaron el esférico, tuvieron una posesión del 82 %, pero con 10 tíos agazapados alrededor del portero Ledesma, los andaluces consiguieron llegar al descanso con esa mínima ventaja en el marcador.

Tras la reanudación no cambio el decorado en exceso, el Barça se encontraba con una nube de jugadores ciertamente ordenados y no dejaban espacio a la sorpresa, además el balón circulaba a escasa velocidad y solo Dest, en el lateral derecho, provocaba inquietud en la zaga local. Aun con todo el gol de la igualada llegó en el 57, un tanto anotado en propia puerta por Alcalá, tras desviar un pase de la muerte Jordi Alba. Fue un alivio para el Barça, pero duró poco, al instante llegó el error garrafal, al alimón, de Jordi Alba, Lenglet y Ter Stegen, que dejó a Negredo solo ante la puerta vacía del Barça. El varapalo fue tremendo para los visitantes, prácticamente irreversible, todo había quedado en nadar contracorriente para morir en la orilla.

Con estas patochadas, disparates y cagadas varias, el Barça se queda a 12 puntos del Atlético, no habiendo sumado ni la mitad de los puntos posibles en disputa. La distancia se hace más larga cuando ves que tu líder en el terreno de juego, Messi, no se parece ni de lejos al que suponemos el mejor jugador de la historia. Así que bien podríamos aseverar que el Barcelona se dejó media liga en el Ramón de Carranza.


miércoles, 2 de diciembre de 2020

Un Barça solvente golea al Ferencvaros

 

El FC Barcelona visitaba el estadio del Ferencvaros, en jornada de Champions League, sin presión, ya clasificado para octavos y por ello dejó a Messi en la ciudad condal y Koeman dispuso un once de circunstancias, para dar descanso a los más habituales, para foguear a canteranos, en definitiva se presuponía un duelo incierto pero los azulgranas los superaron con nota. En el Puskas Arena tuvieron minutos jugadores como Mingueza, Aleñá, Junior Firpo, Trincao, y hasta el norteamericano Konrad pudo mostrar sus cualidades. Y a la postre ese 0-3 final dio la razón al entrenador holandés con estas rotaciones.




Los catalanes se tomaron el duelo en serio, presionaron desde los inicios, frenaron las combinaciones de los húngaros y pusieron cerco a la portería de Dibusz. Así dispusieron de muchas ocasiones para marcar. Braithwaite estuvo especialmente incisivo, tratando de demostrar que es un delantero centro de garantías, y si a eso le añade trabajo a destajo se va a ganar la confianza de “Tintín” rápidamente. Con todo inaugurar el electrónico era cuestión de paciencia. Lo hizo Griezmann, que marcó de estilizado tacón una asistencia precisa de Jordi Alba. Al poco el “9” azulgrana ejercía de “9” y remataba al fondo de las mallas el segundo. El danés también provocó el penalti que transformó Dembélé, en el que sería el tercero y definitivo tanto.

Todo los goles se consiguieron en el primer acto, en un espacio de tiempo inferior al cuarto de hora, así que en la segunda parte apareció la inherente relajación tras ese marcador abultado. Ello permitió que los húngaros se acercasen con más asiduidad a la meta defendida por Neto. El Barça contemporizó. Al faltar esa pizca de pimienta en el duelo, ya decidido, los minutos se hicieron paulatinamente más tediosos. La chispa la ponía Dembélé, que, sin marcar de jugada, exhibió todo su potencial en Hungría para poner la rúbrica a una merecida victoria.