sábado, 6 de julio de 2019

De Jong sí coge el tren


Al contrario que De Ligt, su compatriota y compañero en el Ajax, Frenkie de Jong no ha dejado pasar el tren del FC Barcelona y lo ha cogido con todos los honores. El centrocampista holandés ha sido presentado hoy en el Camp Nou ante unos 20.000 aficionados culés. El joven rubio de 22 primaveras ha priorizado el fútbol antes que el dinero y a pesar de tener ofertas muy superiores en salario se ha decantado por la opción deportiva más interesante.


El otrora organizador ajacied ha pisado el césped del que será su nuevo hogar para los próximos cinco años. La felicidad irradiaba en su rostro juvenil y se ha mostrado abierto y con ganas de comenzar con el Barça. Un club en el que a priori su fútbol tiene que encajar a la perfección y por el cual siempre ha sentido una especial predilección, con lo cual su decisión fue muy sencilla de tomar.
Los seguidores azulgranas, sus nuevos compañeros y la directiva tienen muchas esperanzas depositadas en él, puesto que las últimas temporadas con Valverde el tiki-taka ha mermado su presencia en el juego culé y el fútbol ya no es tan vistoso como en otras épocas, no tan lejanas. Hay muchas expectativas de esto va a cambiar con De Jong, se va a asociar mejor con la medular, va a hacer mejor a los que le rodean y va a filtrar muchas pelotas a los delanteros. Así que si todo esto se confirma veremos un nuevo Barça más dinámico y más alegre. En esas estamos. ¡Bienvenido Frenkie!

domingo, 16 de junio de 2019

De Ligt deja pasar el AVE


Suele decirse que hay trenes que solo pasan una vez en la vida. El veinteañero De Ligt lo desconoce y parece que va dejar pasar el tren del FC Barcelona, un AVE que no solo pasa una vez en la vida, a veces no pasa ninguna. El chaval tenía prácticamente cerrado su fichaje por el club azulgrana, pero se le han hecho los ojos chiribitas con los petrodólares del PSG y con la “pasta” italiana de la Juventus.


Parece que este fichaje no va a ser el culebrón del verano, ese lugar está reservado para Neymar, y al final Matthijs acabará consumando su llegada a la “Vecchia Signora”. La escuadra turinesa fue la que más fuertemente pujó económicamente por él, y la que pasó por el aro de incluir una cláusula de rescisión de 150 millones de euros, así pues el central holandés vestirá de blanquinegro las próximas temporadas.
Consumando una cagada de gran magnitud, puesto que una chico de 19 años no debería dejarse llevar por el vil metal. Ya tendrá tiempo para ello. ¿Qué importancia tiene ganar 10 u 11 millones de euros? ¿qué más da tener un jardín de 1.000 metros cuadrados que de 1.200? ¿qué igual da tener 6 Ferraris que 7? Deberían primar otros aspectos, en especial el futbolístico. Cualquier jugador del Ajax querría jugar en el mejor equipo de la historia, el FC Barcelona, al tiempo que entrenar con el mejor jugador de todos los tiempos, Don Lionel Messi. Pero con esa mentalidad y ese representante no parece que vaya a llegar muy lejos.
¡Anda y que te den dos duros!

domingo, 26 de mayo de 2019

Otro naugrafio del Barça


El FC Barcelona volvió a estrellarse. Tras naufragar hace dos semanas en Liverpool, volvió a hacerlo en la final de la Copa del Rey. Un Valencia hipermotivado y con más ganas de título que los culés se impuso por 2-1 para recibir el trofeo, en el año de su centenario, de manos del Rey Felipe VI.

Los de Valverde murieron en la orilla a pesar de tirar de casta en la segunda mitad, tras un primer acto paupérrimo. Esos primeros 45 minutos infames, similares a los segundos 45 de Anfield, condenaron a un equipo desarbolado, falto de intensidad y rozando el patetismo. El despertar postrero de los azulgranas fue insuficiente. Hincaron las rodillas y abdicaron tras cuatro trofeos coperos consecutivos.
El Barça saltó al césped del Benito Villamarín tocando y tocando, con leves reminiscencias del tiki-taca, pero con Suárez y Dembélé ausentes por lesión los pases sin profundidad se convirtieron en fruslerías de entrenamiento vespertino. Absolutamente inocuos. Messi, ante la ausencia de delanteros, tenía que recibir, regatear y filtrar el pase a… Messi. De locos… El conjunto ché, mientras tanto, iba acercándose a los dominios de Cillessen. Piqué salvó el gol bajo la línea de meta, pero nada se pudo hacer ante un centro venenoso de Gayá a Gameiro, que inauguraba el electrónico.
Diez minutos después llegó el segundo mazazo, esta vez por la banda derecha, Soler superó a Jordi Alba y la puso medida para el cabezazo de Rodrigo. El 2-0 era como una montaña del Himalaya para los culés. Tras la reanudación salió Malcom y revolucionó un tanto el duelo. Estuvo incisivo y le dio otro aire al ataque barcelonista. Messi recortó distancias, tras recoger un testarazo de Lenglet al poste. Y el Barça buscó denodadamente la igualada, sin éxito, pues los valencianistas supieron replegarse, sufrir y aguantar el resultado que les hacía campeones en Sevilla.
El Barcelona cedía el trono al Valencia y cerraba una temporada para hacérsela mirar. Con una título de liga importantísimo, pero con un entrenador que no ha sabido gestionar los dos últimos partidos de relieve, con una dirección deportiva que no trajo un nueve titular, ni tampoco un lateral izquierdo suplente, y con un presidente y una junta que deberán tomar decisiones de enjundia, sin que les tiemble el pulso.

lunes, 20 de mayo de 2019

Poco Barça, mucho Messi en Ipurua


El FC Barcelona empató a dos en el campo del Eibar, finiquitando una liga que ya tenía ganada desde hacía unas jornadas. Fue el típico 2-2 de los azulgranas en la última jornada liguera cuando ya han conseguido el título en jornadas precedentes. Da igual que jueguen en casa o lejos del Camp Nou, la igualada a dos en la jornada 38 empieza a ser una tradición.


El Barça cerró así la que será recordada por la décima liga de Messi, pero amén de que los culés consigan o no el doblete con la final de Copa a una semana vista, probablemente este curso será rememorado por el varapalo de Liverpool. El fúbtol es así de cruel e injusto, a veces.
Valverde trató de realizar un ensayo para la final copera contra el Valencia, pero no cuajó. El equipo fue un coladero en defensa y una pantomima en ataque con Malcom a la cabeza. Solo un Messi triste se salvó de la quema con dos golazos consecutivos a la media hora de juego. Para entonces los eibarreses ya se habían adelantado en el marcador por medio del canterano azulgrana, Cucurella. Cillessen, que sustituía a un lesionado Ter Stegen, dio la nota al fallar en el primero y al cantar al filo del descanso cuando despejó mal un balón y De Blasis lo convertía en el segundo de los armeros.
El segundo acto sobró, puesto que el juego se tornó espeso e incluso perdió el entusiasmo del primero. Lo poco vibrante que hubo lo puso el conjunto local, mientras Messi seguía desplegando su inmensa categoría. Valverde introdujo tres cambios, chavales, todos ellos, que no metieron intensidad al choque, mientras Cucurella a punto estuvo de conseguir el tanto de la victoria, pero su disparo a bocajarro se fue a las nubes.
La conclusión que se puede entresacar es que el Barcelona no puede jugar así si quiere ganar la Copa el sábado próximo. Valverde debe buscar la fórmula, de ello dependerá un nuevo trofeo o quien sabe si su despedida como técnico del Barça.

domingo, 12 de mayo de 2019

Un Barça desolado es suficiente para doblegar al Geta


Triste, abatido y compungido. Así se percibió al FC Barcelona tras permanecer en la retina la sangrante derrota en Anfield. Todo daba vueltas, hasta marearse, en torno a la Champions. El anglicismos resonaba de forma machacante en las cabeza de los jugadores azulgranas. Y todo esto trató de aprovecharlo el equipo revelación de LaLiga, el Getafe, para tratar de hurgar en la herida del campeón. No lo consiguió, un Barça a medio gas derrotó a los madrileños por 2-0. Aún en horas bajas, un poco de Barça es mucho.


El encuentro comenzó flojo en todos los aspectos, incluso desde la grada, donde poco más de 50,000 espectadores seguían el duelo, literal y metafóricamente. Coutinho fue declarado máximo culpable de la irresponsabilidad que cometió el Barcelona en Liverpool, el Estadi se lo premió con silbidos lacerantes. Los de Valverde trotaban sobre el césped más que otra cosa, ritmo lento y pases previsibles conformaban su puesta en escena ante un equipo rocoso y aguerrido como el azulón, que solo bajó los brazos en el pasillo de honor que le hizo al anfitrión como campeón de liga.
Arturo Vidal, el más destacado en este choque, anduvo más listo que los demás e inauguró el marcador en el 39. Duro golpe para los getafenses, cuando todo les sonreía en otros campos. Tras la reanudación se vislumbró una mejora en el juego de los locales. El segundo se resistía por las meritorias intervenciones del meta Soria. Tuvo que ser Messi en un desmarque el que provocase, en el último suspiro, el gol de Arambarri en propia meta, certificando un triunfo final que muy pocos culés celebraron.