domingo, 3 de mayo de 2026

El Osasuna tampoco es rival para el Barça

 

Venció el FC Barcelona en un feudo complicado como es El Sadar. Derrotó por 2-1 con autoridad y solvencia al Osasuna. No lo tuvo fácil el conjunto de Flick, de hecho, con las bajas de Lamine Yamal y Raphinha, dos de los mejores extremos del mundo, nunca es sencillo ganar, y menos en un campo difícil con una afición que empuja, aunque vaya perdiendo 0-2.  Flick dispuso sobre el césped a los mismos que jugaron en Getafe, salvo el sancionado Koundé. La medular con Pedri y Gavi se impuso a la local, que tenía que perseguir sombras. Las bandas barcelonistas, tan fructíferas en otras ocasiones, languidecían ante la inoperancia de Roony y la caída al centro de Fermín. Eso sí, el Barcelona dominaba sobremanera el control del esférico.




El primer acto pudo caer del lado de los locales, que a punto estuvieron de ponerse por delante en el marcador, de no haber estado Joan García bajo palos y de no encontrarse con el poste un disparo ajustado de Budimir. Pero el Barça había ido a Pamplona a sentenciar definitivamente la liga, y mostró su solvencia y su perseverancia en el empeño. Y no fue el delantero local, y sí un gran Lewandowski, que no había recibido más que melones al área, hasta que salió Rashford y le puso un centro medido a la cabeza, que el polaco remató como mandan los cánones y quizás como solo él sabe rematar. La euforia la rubricó Ferrán Torres en el 86 con gol tras asistencia de Fermín. Ahí los azulgranas se sintieron campeones y así se lo cantaron los culés presentes en el campo rojillo. Ni el gol de Raúl García ni el tiempo de alargue modificaron el escenario de algarabía. En la grada sonaba el “boti boti boti madridista qui no boti”. Ya está más próxima la liga número 29. La segunda de Hansi Flick.

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