jueves, 24 de septiembre de 2009

EL EQUINOCCIO Y EL ASTRO REY

Anteayer, 22 de septiembre, astronómicamente hablando fue el equinoccio de otoño. Aún puedo recordar a Doña Amalia interrumpiendo su clase de Física en el instituto para ilustrarnos sobre el tema: “hoy la duración del día y la noche son exactamente iguales, y eso es debido a que los rayos solares caen perpendicularmente sobre el ecuador terrestre, iluminando idénticamente igual la mitad del planeta...”

Luego ya me despisté con un grano que me acababa de salir en plena frente y posteriormente con la rubia de la segunda fila, con la cual yo tenía una especial química (ahí es donde comenzó mi fatal elección: ¿Física o Química?).

Antes de desconectar del todo, para centrarme en lo realmente importante (la rubia de la segunda fila) todavía tuve tiempo de escuchar a la profe como divagaba sobre cómo Gagarin fue el primer ser humano que orbitó alrededor de la Tierra. Y que nada más hacerlo declaró que era azul. Un planeta azul que gira describiendo su órbita alrededor del sol, el astro rey.

Y ahora viene lo más increíble (y no, no es que la rubia de la segunda fila se casó y tuvo tres hijos), lo más increíble y fascinante, es que el mejor jugador de ese planeta azul, el virtual ganador del Balón de Oro, el astro rey, se llama Messi, y pese a quien pese, juega en el Barça.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Un rondo “de miedo” en El Sardinero.

Pero un rondo de noventa minutos. Impactante y terrorífico. Con una autoridad incontestable el Fútbol Club Barcelona doblegó al timorato Racing en su propio estadio.


Los cántabros no sabían si presionar más arriba, si atacar, si defender. Fue un quiero y no puedo. Con el 0-3 campeando en el marcador, se encomendaron a todos los santos y por primera vez, vi miedo en unos jugadores. Nada del tan manido “respeto”. Miedo. Un miedo al ridículo. Al que dirán. Al que me hagan un siete. Un miedo atroz que llegaba hasta el tuétano. Hasta el público enmudeció y sus caras reflejaban pavor. Viendo los regates de Messi, los taconazos de Ibra, los pases de Xavi, el Fútbol Arte, en definitiva, no sabían si aplaudir al rival o pitar a su equipo.

Con unos sobrados y otros barridos, mediada la segunda parte, Piqué le dijo al árbitro que el balón estaba pinchado, sólo algún jugador azulgrana podía notarlo, los del Santander no tocaron el balón, imposible que se diesen cuenta. No se me ocurre mejor manera de ver buen fútbol, que lo que hicieron los norteños, vieron en primera fila y sin pagar entrada el show de Messi y compañía para el 1-4 definitivo. Todo un lujo en los tiempos que vivimos.

Al Barça le pasa igual que a los santanderinos ayer, no le queda otra que rezar, pero en su caso para que no se lesione nadie: ni Messi, ni Ibra, ni Xavi, ni Iniesta, ... porque si estos cracks no se dañan, hoy por hoy, no hay rival que se pueda poner a su altura.

lunes, 21 de septiembre de 2009

ONE-CLUB MEN

Cuando un jugador está toda su carrera deportiva en el mismo equipo, los ingleses, que de fútbol saben un rato, lo llaman: “one-club man”. En eso lleva camino de convertirse Messi, el cual, amplió contrato con el Barça hasta el olímpico 2016.
Para refrendar su cuasi eterno compromiso con el club que le ayudó y le formó como persona y como futbolista, no se le ocurrió otra cosa que celebrarlo como mejor saber hacerlo: marcando goles, dándolos y haciendo demostraciones evidentes de que siente el Barça, que se merece lo que cobra y que es el mejor pelotero del planeta con diferencia. Un estratosférico megacrack para el que poco a poco nos vamos quedando sin calificativos. Lionel Messi, un nombre que inexorablemente se está grabando con letras mayúsculas en el Balón de Oro y por ende, en la historia del deporte rey.


Apuntes futbolísticos:
1. El Barça y el Madrid endosaron sendas manitas engañosas a sus respectivos rivales, y en ambos casos sin jugar bien. Tremendo lo que nos depara esta liga.

2. No me gustó la actuación de los árbitros en general y la de Mejuto en particular, da igual si ganas por 4-0 ó 9 a 1, si hay penalti se pita, y si es roja directa, no es amarilla y sonrisa, y que ecuánime soy y que buen rollo perdonavidas tengo.

Apuntes baloncestísticos:
1. Paliza a Serbia en la final. Enhorabuena a los campeones del Eurobasket, oro para España. Inconmensurable Pau Gasol.
2. Palizilla del Barça al Madrid, con muchas bajas por ambos bandos, pero siempre es bueno empezar ganando al eterno rival.

viernes, 18 de septiembre de 2009

EL MERCAT DE LA BOQUERÍA (3)

Casillas firma jugar la final de la Champions con el Barça.
Claro majete, y también lo firman el Zurich, el Inter, Maroto y el de la moto.

Henry se enfadó en San Siro, porque cree que podía hacer daño.
No te enfades Tití, lo conseguiste, a algunos nos hiciste daño... a la vista.

En Italia comparan al Barça con la naranja mecánica.
Cruyff responde: “Bueno es lógico. Podría ser un mandarina. Eso es uno”.

Casillas dice del Madrid, que en defensa somos un desastre.
Pepe, Garay y compañía le están preparando una fiesta sorpresa.

Fernando Torres dice que La Premier es mejor que La Liga española.
No “niño”, no. No ves que el Barça no juega en vuestra competición.

Eto'o comenta que fue extraño jugar contra el Barça.
Hombre Samu, jugar, lo que se dice jugar ... dejémoslo en “enfrentarse”.

Mourihno cree que controlar el partido sin balón también tiene mérito.
Joder lo que hay que oír. Y que este caguetas sea el entrenador mejor pagado.

Última hora. Cristiano encabeza la votación del Marca Champions Número Uno.
Sin comentarios. Bueno sí: juo, juo, juo.

jueves, 17 de septiembre de 2009

¿Y SI PERDIERON LOS DOS?

No me refiero al partido entre Inter y Barça, sino al trueque Ibra-Eto’o. El sueco falló más de lo esperado, estuvo lento y sin “punch”, pero estuvo ahí. Al león indomable se le hizo de noche, no pisó el área rival y sólo se acercó a Valdés en el tunel de vestuarios. A los puntos ganó Zlatan. Queda el remusguillo de pensar, vista la desactivación recíproca a la que fueron sometidos, si no habrían estado mejor cada uno en su club de origen.

El duelo futbolístico fue otro cantar. Lo ganó un Barça muy superior. El campeón de todo se exhibió ante los tifosi neoazzurros, que debieron sentir vergüenza de su escuadra, toda ella encerrada en su área. Lucio, Samuel y Chivu no recuerdan un acoso semejante en toda su carrera. Pareció un equipo menor, haciendo gala de la cobardía y mediocridad propias de su rácano entrenador.

Los de Guardiola, si bien tuvieron el mérito de bailar al equipo de Mourinho y de mostrar solidez defensiva (quinto partido consecutivo con la portería a cero), adolecieron de pegada. Los dejaron escapar vivos. Keita, con el punto de mira desviado. Ibrahimovic, incómodo en la que fuera su casa. Inoperante la banda izquierda, con un displicente Henry y un flojísimo Abidal. Cuando se tiene la mejor banda derecha de Europa, (no se puede decir lo mismo de “la siniestra banda siniestra”) se debería maximizar el rendimiento, y Alves debió desdoblarse más, aprovechando que Chivu no es lateral y que bastante tenía con estar pendiente de Messi. Al final el equipo culé se desdibujó y careció de profundidad.

En fin, armonía futbolística, interesantes sensaciones, pólvora mojada y buen juego sin premio. Nos vemos en el Camp Nou.