sábado, 30 de enero de 2016

El harakiri del Atlético hace más líder al Barça

El Atlético de Madrid cayó 2-1 en el Camp Nou ante un FC Barcelona que fue inferior a su rival durante 82 minutos, pero que tuvo ocho eléctricos en el que sus figuras decidieron el choque. Los colchoneros acabaron el partido con nueve por las expulsiones justas de un repugnante Filipe Luis y de un alocado Godín, aún así fueron mejores con once, con diez e inclusive con nueve también dieron la cara.


Los de Luis Enrique empezaron mal, incapaces de sacar el balón jugado ante la presión de los rojiblancos, y sin llegar a los dominios de Oblak, esto es un poco a lo que nos tienen acostumbrados los azulgranas en los últimos encuentros (véanse primera partes ante Málaga y Athletic Club). La intensidad de los de Simeone se tradujo en robo y gol de Koke cuando aún no se habían cumplido 10 minutos de juego.

El Barça trató de reaccionar pero estaba muy espeso, con una gris medular y un desdibujado tridente, hasta Messi se vino al centro a buscar contacto con el esférico. Pero sujetar a estos peloteros mucho tiempo es complicado, así cuando Neymar contactó con Alba y este puso un centro medido a Leo, el rosarino no lo desperdició y restauró la igualada en el electrónico a la media hora de juego. Ocho minutos después un balón en profundidad de Alves lo protegió Suárez con su cuerpo para después fusilar a Oblak. Era el 2-1 y la tranquilidad para una hinchada que no lo veía claro. Todavía lo vería un poco más serena cuando en el 45 una aberrante entrada de Filipe Luis, que dejó todos los tacos en la rodilla de Messi, fue sancionada con roja directa. Hasta ilustres "atléticos" como Vieri la calificaron de "repugnante".

Tras la reanudación los madrileños se crecieron y dominaron de nuevo a su rival, inclusive tuvieron las ocasiones más claras para marcar. Solo un providencial Bravo los detuvo. El guardameta chileno hizo una de las paradas de la liga, al estilo Casillas en la final de Sudáfrica, tirándose a un lado y dándole el balón en un pie, casi sin querer. Griezmann no se lo creía.

La expulsión por doble amarilla de Godín parecía que facilitaría el tercer gol de los catalanes, pero no fue así, no encontraron las bandas, ni la circulación veloz de la pelota, ni tan siquiera con la entrada de Arda y Sergi Roberto. Así que el duelo murió así, con el Atlético dando la cara con nueve jugadores, pero quedando un tanto tocado, pues de estar coliderando la Liga antes de empezar el mismo, queda ahora segundo a tres puntos del Barça, que tiene un partido menos y además le gana el goal-average, pues ya le derrotó también por idéntico tanteo en el Calderón.

Barça-Atlético: duelo entre los dos primeros

El FC Barcelona recibe al Atlético de Madrid (Camp Nou, 16:00) con el liderato en juego, ambos suman 48 puntos, si bien los azulgranas tienen un partido menos y tienen mejor goal-average lo que les aupó al liderato la semana pasada tras su victoria en Málaga. El partido llega en un momento delicado para ambos, para los colchoneros porque vienen de caer en Copa contra el Celta por un claro 2-3 en el Calderón, mientras que para los culés se presenta tras dos encuentros en los que ha sido dominado en las primeras partes por el rival (Málaga y Athletic Club), si bien luego dio buena cuenta de ambos.


Luis Enrique dispondrá sobre el Estadi a su once de gala, con la duda de si jugará Rakitic o Arda Turan, el resto serán los de siempre, los que ganaron la última final de la Champions (con Bravo en el lugar de Ter Stegen). Mientras tanto Simeone tendrá las dudas en ataque que le asedian en las últimas jornadas, tras encontrarse con la pólvora mojada de Jackson y Torres, así que el acompañante de Griezmann en la delantera colchonera será una incógnita hasta minutos antes del choque.

Si bien queda casi toda la segunda vuelta por disputarse, si el Barça venciese al Atleti daría un auténtico golpe de autoridad en el campeonato liguero, puesto que ya tendría ganado el average con los rojiblancos (venció en el Calderón por 1-2) y prácticamente lo tiene superado con el Madrid (al que vapuleó en el Bernabéu con aquel histórico 0-4). Pero esto solo son especulaciones, lo que es fehacientemente cierto es que será un partido duro y que se enfrentan el mejor ataque del mundo (Messi, Suárez y Neymar) contra la mejor defensa de la Liga.

viernes, 29 de enero de 2016

El Barça cae en el Palau ante el Laboral Kutxa

El FC Barcelona perdió todo lo que había ganado la jornada anterior de la Euroliga venciendo en la cancha del Madrid, ese triunfo quedó mermado con esta derrota en el Palau Blaugrana ante el Laboral Kutxa  (78-81), un rival directo, en este grupo de la muerte, para pasar a cuartos de final.

La victoria de los vitorianos fue merecida, estuvieron más metidos en el partido que los culés y a pesar de forzar la prórroga en el último momento, dominaron durante la mayor parte del encuentro. No fue el día de Doellman, ni tampoco de Pau Ribas, ni mucho menos de Navarro, que no anotó ni un punto y fue el único jugador que se quedó en valoración negativa.

El Baskonia fue más consistente durante los minutos reglamentarios y durante el tiempo extra, con un Bourousis pletórico (aún se desconoce porque el Madrid lo dejó escapar), nada menos que de 24 puntos fue la herida que asestó al Barça, que no fue capaz de frenar la hemorragia; y con un Adams eléctrico que anotó 17 puntos, con una movilidad difícil de defender y con un tiro de tres puntos demoledor, incluyendo el triple que forzó la prórroga.

Los vascos rompieron el duelo en el tercer cuarto donde llegaron a ir mandando en el marcador por 13 puntos, pero la reacción azulgrana llegó de la mano de Abrines que con sus tiros, penetraciones y mates se fue hasta los 21 puntos, levantando al Palau y haciendo creer a sus compañeros en la remontada, la cual llegó, pero que el conjunto local no supo sentenciar y ahora, con 2 victorias y 3 derrotas, se sitúa en una posición complicada.

jueves, 28 de enero de 2016

El Barça echa al Athletic y se planta en "semis" de Copa

El FC Barcelona venció al Athletic Club por 3-1 en el Camp Nou (5-2 en el global) y ya está en semifinales de la Copa del Rey. Oirán que los de Bilbao metieron el miedo en el cuerpo, que estuvieron al borde de eliminar a los culés, o que dieron la cara ante el mejor equipo del mundo, solo esto último será verdad, pues el resto son fruslerías, la única realidad es que el Barça derrotó a los leones todas la veces en esta trilogía (6-0 en Liga, y estos 1-2 y 3-1 en Copa) y en cada uno de esos partidos fue muy superior a su rival. No le den más vueltas.


Los rojiblancos empezaron presionando y buscando meterse en la eliminatoria. Lo hicieron con intensidad y bravura, siendo premiados  en el minuto 12 con el tanto de Williams, que desbordó en velocidad a Mathieu y batió a Ter Stegen. Los locales no reaccionaron y los de Valverde siguieron dominando y robando el esférico a la imprecisa medular azulgrana, hoy formada por Mascherano, Rakitic y Sergi Roberto, ante los procesos febriles de Busquets, Iniesta y Arda. El público empezaba a murmurar cuando la intentaban sacar Vermaelen y Mathieu y el Barça no carburaba, de hecho no tiró entre los tres palos en toda la primera mitad, y tampoco los medios lograban conectar con el tridente.

Tras la reanudación el Barça salió con las pilas puestas y solo tardó ocho minutos en igualar el duelo, Sergi Roberto metió un pase preciso a Messi que asistió a Luis Suárez para que este empatase a uno. Ter Stegen no veía a los puntas bilbaínos por su área porque los de Luis Enrique habían tomado el mando. Alves porfió en el extremo por un balón dividido y puso un centro milimétrico a la cabeza de Piqué, que significó el segundo tanto barcelonista. El Athletic Club bajó la cabeza y en el último minuto Herrerín, que había evitado una goleada en este periodo, encajó un golazo de Neymar por toda la escuadra, el zurdazo del brasileño certificó el pase a semifinales y puso el colofón a esta sobredosis de Barça-Athletic.

miércoles, 27 de enero de 2016

FC Barcelona - Athletic Club: Episodio III

Se disputa hoy el tercer duelo de la trilogía Barça-Athletic, esta vez es la vuelta de los cuartos de Copa del Rey en el Camp Nou (1-2 en San Mamés), y posiblemente asistamos a más de lo mismo, esto es, el FC Barcelona pondrá el fútbol y los de Bilbao las marrullerías y el juego sucio. Es lo que hay. A los culés les tocará hacer disfrutar al público y a los leones hacer su particular "juego intenso".


También es más que probable que asistamos al recital barriobajero de un futbolista que tiene al público despistado, pero que ante nosotros no puede enmascarar su vileza, porque sí es cierto que a lo largo de la reciente historia de nuestro fútbol hemos visto tipos muy miserables como Pepe, que pateó a un Casquero tendido en el césped, o carniceros de la clase de Goicoetxea con su salvaje patada a Maradona, o despreciables como Figo con la entrada de cárcel a la altura de la rodilla que retiró del fútbol a César Jiménez; pero también existen tipejos de la calaña de Aritz Aduriz, que las matan callando, porque a todo el mundo le queda en la retina que si el juego duro de De Marcos o las patadas de Iturraspe, pero como Aduriz es el delantero goleador, el ídolo de San Mamés, para muchos pasa desapercibido su deleznable comportamiento.

Para algunos queda que al Barça le metió tres goles en la Supercopa, o que el otro día acortó distancias en el último suspiro en "la catedral", pero para que no caiga en el olvido, cabe recordar que este sujeto ruin, lesionó a Dani Alves y a Busquets en la pasada Supercopa, no hay más que ver los vídeos para rememorarlo, ambas entradas con mala fe. Y como le pareció escaso bagaje, el pasado miércoles barrió con una patada dura a Neymar, y con el brasileño en el suelo le arrastró los tacos de la bota por la espalda, para rematar la faena. Algo propio de la cobardía de Aduriz, que para poner su particular epílogo, afirmó al final del encuentro que las jugadas que hace Neymar son una falta de respeto. Lo de él no, ¿verdad?. Lo de él es propio de un sinvergüenza, de un cobarde que tira la piedra y esconde la mano. Y que todavía tengamos que escuchar voces que quieran llevar a este patán a la selección.