miércoles, 22 de octubre de 2025

Un mal Barça le hace un set al Olympiacos

 El FC Barcelona goleó al Olympiakos de Mendilibar, en partido correspondiente a la tercera jornada de la Champions League, disputado en el Estadio Olímpico de Montjuic. El 6-1 final es tremendamente engañoso, ya que no muestra bien a las claras el horripilante partido que se marcó el conjunto azulgrana hasta que los griegos se quedaron con uno menos. Fue un desastre total de los de Flick, perdiendo innumerables balones desde la salida de balón, empezando por Szczeszny, continuando por Koundé, y hasta Cubarsí se sumó al despropósito. Con Frenkie de Jong en el banquillo, Pedri no daba abasto para sacar el balón jugado desde atrás. Toda la delantera griega y la medular empujaban como posesos a los defensores azulgranas y a los medios creativos. Ni con el primer gol, anotado por Fermín a trancas y barrancas, consiguió el Barça dar una mejor imagen ante los suyos. Al Barça no le duraba la pelota ni tres pases y el conjunto griego amenazaba la portería local. Era desesperante. Dro, justo antes del descanso, encontró desmarcado a Fermín y este anotó el segundo para irse a los vestuarios con una relativa tranquilidad.




Tras la reanudación Flick no hizo cambios y el Barça siguió igual o peor, jugando a lo mismo o sea a nada. Los visitantes aprovecharon para recortar distancias de penalti transformado por El Kaabi, en un lance rocambolesco solucionado por el VAR. Ahí se vislumbraba un punto de inflexión, con esa mínima ventaja y los del Pireo jugando mejor que su rival. Pero el hecho diferenciador llegó cuando al árbitro le dio la venada y expulsó injustamente a Hezze por doble amarilla inexistente. Los rojiblancos se hundieron, el Barça aprovechó la superioridad numérica y no tuvo piedad de su contrincante. Los goles fueron cayendo del lado blaugrana, Rashford, que estuvo espléndido, anotó un doblete de golazos y Fermín culminó su hat-trick particular, el cual le otorgaba el MVP. Entre medias Lamine Yamal había marcado de penalti.

El Barça, independientemente de los resultados, concatena ya cuatro partidos jugando de modo horrendo (PSG, Sevilla, Girona y Olympiacos). A cual peor y a cual sufriendo más. Obviamente está tendencia y esta línea de fútbol no da para presentarse con garantías el sábado en el Bernabéu, cierto es que el Barça tiene cuatro delanteros titulares lesionados, pero mucho tendrían que cambiar las dinámicas y el sistema para sacar un resultado positivo de la capital.

domingo, 19 de octubre de 2025

Araujo camufla las miserias del Barça

 

Se podría contar como que el FC Barcelona dio un golpe de autoridad o que resolvió a la heroica en el minuto 93, pero hay que decir las verdades sin pelos en la lengua: el Barça hizo un horrendo partido, sobre todo en defensa. Sin ritmo, sin velocidad en la circulación, un encuentro canalla, canalla, el que se marcó el equipo azulgrana en todas las facetas del juego. Solo se salvan el jugadón de Pedri, que se paseó por el área del Girona hasta que marcó con un pase a la red, y por supuesto el tanto de la victoria de “Talín Alexanco” Araujo. El uruguayo se presó a jugar de delantero centro los últimos diez minutos y anotó un gol de “9”, que habría firmado el mismísimo Lewandowsky.




No se sostiene bajo ningún concepto la defensa adelantadísima que “Don Cabezón” Flick quiere mantener a toda costa. No. De no ser porque sonó la flauta con el segundo gol, ahora estaríamos hablando de tres partidos sin ganar, y lo que es peor, contra tres equipos de muy distinto nivel, pero con un denominador común, que los tres, y por ende todos, han pillado el truco de la zaga adelantada a la medular y todos la rompen como si fuese un cuchillo en la margarina, con jugadores de segunda línea que salen disparados al pase al enorme hueco que queda entre la defensa y Szczesny (o Joan García). Hasta tres goles cantados tuvo el Girona rompiendo el fuera de juego, una se fue fuera, otra al palo y la tercera la detuvo el portero. No quita para que sea un suicidio colectivo, y a los culés no les gusta suicidarse, les gusta disfrutar del fútbol y, sobre todo, sobre todo: ganar. Y así no se va por el camino correcto. Urge un cambio de dirección, o mejor dicho un volantazo.

El conjunto de Míchel, a pesar de la derrota, sale reforzado de este duelo, y no solo por el golazo de chilena de Witsel, sino también por el juego colectivo ordenado. Puede valer para los locales como pequeña, muy pequeña, ínfima excusa que faltaba todo el ataque titular: Lewandowsky, Raphinha, Ferrán Torres, Dani Olmo, ... Fermín salió tras lesión. También se puede reseñar algún brote verde como el exquisito lanzamiento de falta al larguero por Marcus Rashford, la incorporación de Rooney, que saltó al campo aportando ese componente eléctrico que le faltó a sus compañeros toda la tarde, y por qué no decirlo, que sabe a gloria una victoria en el último suspiro, que además te aúpa al liderato de la liga.

lunes, 6 de octubre de 2025

La jodimos,... y bien jodida

 "La jodimos" repetía una y otra vez el narrador del partido Sevilla - FC Barcelona. Se refería a Vlachodimos, el portero del conjunto local, pero para los seguidores azulgranas fue un "la jodimos" en toda su extensión. Ya había empezado a fastidiarse todo cuando algún tuercebotas decide colocar un partido de fútbol a las 4 de la tarde en Sevilla con 34 grados, o también cuando los dos extremos titulares del Barça se lesionan a la vez, y por qué no: cuando un ingrato De la Fuente decide convocar a un Lamine Yamal un poco tocado y no le da descanso. También la jodimos cuando en un partido que defiendes el liderato sales sin la intensidad necesaria, o la jodimos cuando te pitan un penalti inexistente nada más empezar el partido, cuando un jugador del Sevilla se tira a la piscina descaradamente. Y también la fastidiamos cuando tienes un penalti para empatar a dos el partido y lo tiras fuera por mucho. La jodimos Lewandowski. O también cuando tienes ahí a un Dani Olmo, que hizo diez partidos buenísimos la temporada pasada y no volvió a hacer nada, y en la presente sigue por los mismos derroteros, haciendo nada de nada. 




Y después de tanta jodienda procede y es de recibo darle los méritos de los que se hizo acreedor el Sevilla CF. El 4-1 final puede ser hasta justo, si me apuran. Los andaluces también jugaban con 34 grados, aunque estén más acostumbrados, pero le echaron más bemoles, con una presión altísima que asfixió la salida de balón de Pedri y De Jong. Creando muchos problemas a la medular azulgrana y al mismo tiempo generando muchísimas contras y ocasiones de gol, cuando desbarataban la línea defensiva barcelonista. Especialmente lo hacía Isaac Romero que rompía el fuera de juego desde la segunda línea. Fue él, el que hizo el salmón tras un forcejeo con Araújo, tirándose sibilinamente y engañando al árbitro del VAR primero y al árbitro de campo después. Alexis Sánchez inauguraba el marcador de penalti mentiroso. Pero los locales seguían percutiendo dada la baja consistencia del rival. El propio Isaac Romero, después de un par de errores claros, marcaba el 2-0. En el último minuto Rashford acortaba distancias tras asistencia precisa de Pedri.

Tras la reanudación y con un par de cambios defensivos con la inclusión de Eric García y Balde, los de Flick mejoraron ostensiblemente, y a punto estuvieron de igualar la contienda si no hubiese sido por Rooney, que falló dos mano a mano con el portero la jodimos, perdón: Vlachodimos. Tampoco tuvo el día Lewandowski, que erró un penalti cometido sobre Balde, que habría supuesto el empate a dos y un partido nuevo. Con el Barça a la desesperada, el Sevilla anotó el tercero y el cuarto en el añadido -Carmona y Adams-, para culminar una goleada que hacía perder el liderato de la liga al Barça, dejándole muy tocado, y muy jodido.

jueves, 2 de octubre de 2025

Y de repente el PSG

Parecía que FC Barcelona tenía todo controlado, venía de ponerse líder en el campeonato doméstico, su estrella mundial, Lamine Yamal, se recuperaba de la lesión, el mejor mediocampista del planeta, Pedri, aseveraba que el Barça es el mejor equipo del mundo, … cuando de repente apareció el París Saint Germain, vigente campeón de Europa, para dar un puñetazo en la mesa y decir aquí estoy yo y a callar. Y efectivamente ahí está el PSG que se impuso 2-1 al conjunto de Flick, y eso que jugó sin su tridente ofensivo: Kvaratskheia, Doué, y el actual Balón de Oro, Dembélé.Todo hay que decirlo, el Barça está cogiendo ritmo, tomando velocidad de crucero y estos van como aviones. Se debe resaltar que el Barça dominó a su rival durante los primeros 35 minutos, pero los de Luis Enrique cogieron las riendas a partir de ahí y no las soltaron hasta el 90, donde asestaron el golpe definitivo, con un centro del incombustible Hakimi, que Gonzalo Ramos solo tuvo que enviar al fondo de las mallas.




Fue una lucha sin cuartel, un duelo de alto voltaje en el que ningún contendiente escatimó el más mínimo esfuerzo. Se adelantaron los locales en el marcador, como justo premio a un mejor juego, ya que los azulgranas habían domado a los franceses. En el minuto 19 La asistencia de Rashford la materializó Ferrán Torres en el primer tanto de la noche. No hubo concesiones y Mayulu en el 38 igualaba la contienda. Antes Lamine Yamal había dejado destellos de su clase mundial. En la segunda mitad fue un monólogo de los galos, con un hecho excepcional, que uno nunca ha visto en muchas décadas al Barça jugando en casa: minutos finales, con empate a uno, y Szczesny perdiendo tiempo, algo vio el portero polaco, que ya estábamos vislumbrando todos.

Otro gallo hubiera cantado si el árbitro, Michael Oliver, hubiese tenido las agallas suficientes, -que no tuvo- para expulsar a Nuno Mendes con 1-1 en el marcador, por la segunda tarjeta amarilla, tras dar una patada a Lamine al borde del área. Una doble amarilla de libro, que con 1-1 en el electrónico habría devengado otra historia. El traspiés no reviste gravedad. Eso sí, sitúa al Barça en un contexto en el cual no es único gallo del corral. Que si al curso pasado, donde se obtuvo un triplete de títulos, le faltó la Champions por conquistar, y para este es un objetivo, hay que darse cuenta que no será fácil obtenerla, que está el PSG y que también anda por ahí el Bayern. Y que, si el Barça ha empezado como una moto, estos dos van en cohete.


lunes, 29 de septiembre de 2025

Victoria ante la Real y liderato

 El FC Barcelona venció por la mínima a la Real Sociedad en el Estadio Olímpico de Montjuic (2-1). Una victoria que sirve a los azulgranas para colocarse líderes de la liga tras la debacle del Madrid en el Metropolitano, donde encajó una manita y le sacaron los colores. No fue un triunfo sencillo, puesto que los donostiarras lo pusieron difícil durante todo el partido. En la primera mitad con una defensa a ultranza y en el segundo acto con fútbol ofensivo bastante difícil de contrarrestar. El Barça realizó una buena primera parte, de las manos de sus dos mediocampistas estelares, Pedri y De Jong, pero la Real, con una zaga sólida, a veces compuesta por seis jugadores, se defendía como gato panza arriba. 



Para colmo de males en el único disparo a puerta en los primeros 45 minutos que realizaron los txuri-urdin, Odriozola, que no marcaba desde hace un lustro, adelantó a los suyos en el electrónico. Al Barça le tocaba remar contracorriente una vez más, ya que parece abonado a la remontadas heroicas. Tuvo opciones para igualar la contienda a disparos de Lewandowski y de Rashford pero tuvo que ser Koundé a la salida de un córner, botado por el inglés, cuando se consiguiera la igualada, gracias a un testarazo espectacular del lateral derecho francés. El gol llegó como agua de mayo, puesto que era el minuto cuarenta y cuatro y el nerviosismo cundía la grada. 

Tras la reanudación el Barça salió más incisivo pero los blanquiazules también desplegaron un fútbol atacante en esa misma línea. Tuvieron ocasiones los visitantes de adelantarse de nuevo en el marcador, pero en el minuto 58 saltó Lamine Yamal al campo, la fulgurante estrella azulgrana tardó un minuto y dos segundos, de reloj, en marcharse de su par y poner un centro medido a la cabeza de Lewandowski ,que no perdonó el segundo de la tarde. El propio delantero polaco tuvo la sentencia, pero tras dejada de Ferrán, y a solas con el portero, envió el esférico al larguero. Como el encuentro era un toma y daca, hizo lo propio la Real, con un zurdazo impresionante de Take Kubo a la cruceta. El Barça contemporizó, sabiendo que los tres puntos le ponían líder de la liga por delante del eterno rival.